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Conjugación de los verbos: Los modos subjuntivo, condicional e imperativo

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Los adjetivos 2

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1. Cardinales

 

Así se les llama a los adjetivos numerales que expresan el número.

 

Treinta animales llevaba el camión.

 

Hay ocasiones en que estos adjetivos se colocan después del sustantivo. A pesar de ello el uso más frecuente es delante del sustantivo.

 

Amores mil fue repartiendo en cada puerto.

 

Determinan la cantidad de ellos.

Ejemplos:

1. Tres niños llegaron tarde a la escuela.

2. El año pasado se graduaron tres mil alumnos.

3. Treinta mujeres murieron en la explosión.

4. La plaga consumió cuatro manzanas de cultivos.

 

Todos ellos, los señalados con color celeste determinan la cantidad del sustantivo: niños, alumnos, mujeres, manzanas. Van desde uno hasta el infinito.

 

2. Ordinales

 

Estos adjetivos numerales, como su nombre lo indica determinan el orden  en que se coloca el sustantivo a que se refieren.

Ejemplos:

 

1. El primer alumno es el mejor.

2. La casa octava es la más bonita.

3. Hoy me tocó la primera fila.

4. A la tercera vez va la vencida.

5. Esta es la cuarta oportunidad que le damos.

 

Los adjetivos determinativos ordinales van desde primer o primero (a), hasta último.

 

Ejemplos:

 

1. La primera novela escrita en Costa Rica recibió el nombre de Elisa Delmar.

2. La quinta sinfonía de Bethoveen  es sobresaliente.

 

c. Partitivos

 

Significan división, señalan partes del sustantivo.

 

Cada niño se tomaba al día medio litro de leche.


3. Múltiplos

 

Estos adjetivos numerales indican secciones de un todo.

 

Este año el café recibió el precio doble al año anterior.

 

4. Colectivos

 

Expresan la unidad de una colectividad, de un grupo numéricamente explícito.

 

Ejemplo:

 

Compró la doceava parte de los huevos.

 

5. Sendos

 

 

Ejemplos:

 

1. El juez espera sendos malhechores para juzgarlos.

2. El padre entregó a cada uno su vaso de leche y su pedazo de pan.

 

6.  Relativos

 

Son adjetivos que establecen una relación del sustantivo con otro elemento de la oración: que, cual, cuyo, etc.

 

Los niños cuyos padres están ausentes, deben llevarles el mensaje.

 

También suelen usarse en oraciones interrogativas o exclamativas. Es un uso más frecuente. ¿Qué?, ¿Cuál?, ¿Cuánto?

 

Ejemplos:

 

1. ¿Cuál perro fue el que te mordió?

2. ¡Cuán bellas son la verdad y la paz

 

 

 

 

Morfología y sintaxis: Ejercicio décimo

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DÉCIMO

 

"Un caballo pasó al galope donde se cruza la calle real con el camino de Contla. Nadie lo vio. Sin embargo, una mujer que esperaba en las afueras del pueblo contó que había visto el caballo corriendo con las piernas dobladas como si fuera a ir de bruces. Reconoció el alazán de Miguel Páramo. Y hasta pensó: "Ese animal se va a romper la cabeza." Luego vio cuando enderezaba el cuerpo y, sin aflojar la carrera, caminaba con el pescuezo echado hacia atrás como si viniera asustado por algo que había dejado allá atrás."

Pedro Páramo. Juan Rulfo

 

Las oraciones gramaticales y con sentido completo son las siguientes:

 

1[Un caballo pasó al galope donde se cruza la calle real con el camino de Contla.]

2[Nadie lo vio.]

3[Sin embargo, una mujer que esperaba en las afueras del pueblo contó que había visto el caballo corriendo con las piernas dobladas como si fuera a ir de bruces.]

4[Reconoció el alazán de Miguel Páramo.]

5[Y hasta pensó: "Ese animal se va a romper la cabeza."]

6[Luego vio cuando enderezaba el cuerpo y, sin aflojar carrera, caminaba con el pescuezo echado hacia atrás como si viniera asustado por algo que había dejado allá atrás.]

 

1.1 El verbo de la primera oración es PASÓ. Es intransitivo. Está en pretérito (indefinido), singular de tercera persona (en este caso un caballo).

 

1.2 El SUJETO lo representa la frase nominal UN CABALLO.

 

1.3 AL GALOPE es una frase nominal en COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo.

 

1.4 La frase comienza con la palabra DONDE...hasta CONTLA es una oración subordinada adverbial en la función de COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de lugar.

 

Ésta es una ORACIÓN INTRANSITIVA.

 

2.1 El verbo de la segunda oración es VIO. Es transitivo. Tiene los mismos accidentes que e anterior.

 

2.2 El SUJETO es el pronombre indefinido NADIE.

 

2.3 LO es un pronombre personal neutro de tercera persona singular. Aquí representa a UN CABALLO. Ocupa la función sintáctica de COMPLEMENTO DIRECTO.

 

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA DIRECTA OBLICUA.

 

3.1 El verbo de la tercera oración es CONTÓ. Es transitivo y tiene los mismos accidentes que los verbos anteriores.

 

3.2 El SUJETO de esta oración es UNA MUJER QUE ESPERABA EN LAS AFUERAS DEL PUEBLO.

 

3.3 La frase que comienza con la palabra QUE... hasta BRUCES. Está en la función sintáctica de COMPLEMENTO DIRECTO.

 

3.5 SIN EMBARGO es una frase CONJUNTIVA.

 

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA DIRECTA OBLICUA.

 

4.1 El verbo de la cuarta oración es RECONOCIÓ. Es un verbo transitivo. Los accidentes verbales son los mismos de los anteriores.

 

4.2 El SUJETO de esta oración es desinencial, una mujer, ELLA.

 

4.3 La frase nominal EL ALAZÁN DE MIGUEL PÁRAMO funciona como COMPLEMENTO DIRECTO.

 

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA DIRECTA OBLICUA.

5.1 El verbo de la quinta oración es PENSÓ. Es transitivo y tiene los mismos accidentes de los verbos anteriores.

 

5.2 El SUJETO de esta oración es desinencial y representa a ELLA.

 

5.3 La frase que está entre comillas "Ese...cabeza" ocupa la función sintáctica de COMPLEMENTO DIRECTO.

 

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA DIRECTA OBLICUA.

 

6.1 El verbo de la sexta oración es VIO. Este verbo es transitivo y  tiene los mismos accidentes que los anteriores.

 

6.2 El SUJETO de esta oración es desinencial, ELLA.

 

6.3 La frase que comienza con la palabra CUANDO....hasta ATRÁS está en función de COMPLEMENTO DIRECTO a pesar de su inicio con la palabra CUANDO que introducirá un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL. Es un problema de construcción. Lo visto por esa mujer fue puede escribirse así Luego vio que el caballo enderezaba el cuerpo y, sin aflojar la carrera, caminaba con el pescuezo echado hacia atrás como si viniera asustado por algo que había dejado atrás. Así construida la frase se esclarece que es un COMPLEMENTO DIRECTO. Es LO VISTO por ella.

 

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA DIRECTA OBLICUA.

 

En la oración tercera aparece un sustantivo seguido por un gerundio, CONTÓ QUE HABÍA VISTO  EL CABALLO CORRIENDO... Es un uso incorrecto. El gerundio no debe calificar al sustantivo o modificar su significado. Lo conveniente es que se escribiera la frase así: La mujer contó que había visto el caballo cuando corría con las piernas dobladas...O el caballo que corría con las piernas...

Las oraciones desde el punto de vista del hablante. Continuación y final.

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Aunque pueden aparecer otras formas de expresión imperativa, como las construcciones del tipo: a + infinitivo

 

Ejemplo:

 

A callar.

 

Con verbos en futuro.

 

Ejemplo:

 

No matarás

 

Con verbos en presente de indicativo.

 

Ejemplo:

 

Tú lo haces ahora

 

Con oraciones en forma interrogativa.

 

¿Dónde vas? Tú no vas.

 

5. Optativas o desiderativas

 

Son aquellas oraciones que expresan contenidos cuya realización se desea. Se caracterizan por el uso del modo subjuntivo, modo de la irrealidad y de lo subjetivo. Con el empleo del presente, la realización del hecho que deseamos va referida al presente o al futuro.

 

Ejemplos:

 

1. Ojalá apruebe el examen.

2. Descanse en paz.

 

Con el imperfecto del subjuntivo, la realización deseada puede referirse al pasado o al futuro

 

Ejemplo:

 

Ojalá aprobase el examen.

 

Son las optativas potenciales y el deseo se considera realizable (menos probable) en mayor o menor grado. En las optativas irreales el deseo se considera de imposible cumplimiento, o bien se sabe que no se ha cumplido. Aparecen marcadas por la interjección ojalá, el adverbio así y también el nexo que.

 

Ejemplos:

 

1. Ojalá hubiese aprobado el examen.

2. Así viviese mi padre hoy.

3. Que Dios te ayude.

 

6. Dubitativas y de posibilidad o probabilidad

 

Son las oraciones en que el hablante cree que su juicio corresponde a la realidad objetiva, formula su pensamiento con una oración afirmativa o negativa. Expresa su incertidumbre mediante adverbios de duda.

 

Ejemplos:

 

1. acaso fui yo el culpable.

 

La probabilidad en pasado o en futuro se expresan mediante el potencial.

Ejemplo:

 

Serían las diez, cuando llegó.

 

O mediante medios léxicos.

 

Ejemplo:

 

Probablemente son las diez de la mañana.

 

Con perífrasis verbales deber de + infinitivo.

 

Ejemplo:

 

Deben de ser las doce.

 

El comentario de texto

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EL COMENTARIO DE TEXTO

 

EL COMENTARIO DE TEXTO

 

 

Este aspecto que vamos a ofrecer en este libro, empata con los anteriores y en cierta medida cierra el propósito inicial del mismo. Si una persona es capaz de conocer y manejar correctamente la lengua, entonces, como consecuencia podrá escribir aceptablemente con ella y comprender el texto. Por lo tanto sabrá realizar comentarios serios y con cierta profundidad sobre lo que lee. Cumplirá así, si fuera estudiante, con una necesidad señalada por todos como carencia en nuestro sistema educativo.

 

Este es el propósito de este ejercicio que realizamos.

 

Uno de los problemas más serios que enfrenta nuestra enseñanza es la dificultad de enseñar, lograr que los estudiantes realicen comentarios de texto, serios, objetivos, desprejuiciados y ajustados a lo dicho en el texto comentado. Aquí les vamos a ofrecer algunos fundamentos para ejecutar tal trabajo. Este es un modelo ideal de comentario. No es necesario ajustarse a él si no se necesita.

 

1. Los instrumentos:

 

1.1 Instrumentos materiales

 

El texto, un cuaderno de apuntes, un lápiz, un diccionario bueno, que le permita en el momento apropiado, conocer el significado de las palabras desconocidas por él. En numerosas ocasiones el estudiante necesitará consultar historias universales, enciclopedias o manuales, revistas, mapas, etc. Por ello es recomendable que el comentario de texto se realice en una buena biblioteca o con los materiales imprescindibles de consulta.

 

1.2 Elementos técnicos

 

Aquí se incluyen todos aquellos aspectos teóricos que permitan al estudiante elaborar un comentario correcto de texto. Manejo morfológico y sintáctico de la lengua. Conocimiento del tema que trata el texto. Sistematización y categorización de las ideas. Niveles adecuados de abstracción y comprensión.

 

2. El contexto

 

Todo texto, pequeño o grande posee un contexto mayor. Es lo que algunos llaman el estado del problema. Lo que se ha escrito sobre ese tema. Los conocimientos que se tienen hasta ese momento. El autor y su posición científica ante la problemática expuesta. Su ideología, sus investigaciones, etc.

 

Si el o los contextos están claros y el comentarista los conoce, puede realizar una breve sistematización de ellos antes de realizar el comentario propiamente dicho, a manera de introducción. Aquí se hace indispensable consultar obras variadas sobre la temática tratada por el escritor en el texto objeto del comentario.

 

El estudio del contexto puede dividirse en tres partes.

 

2.1 El autor

 

Solo si se tratará de un texto anónimo, algo difícil de suceder en estos tiempos, se prescindiría de este aspecto. Aquí podemos, entre otras cosas, interesarnos por conocer la ideología del autor, su origen teórico, escuela filosófica, científica, histórica a que pertenece o con la cual simpatiza, la naturaleza de otras obras escritas por él, si es que las ha publicado. Todo esto con el fin de esclarecer su inclinación científica, filosófica y teórica.

 

2.2 La época

 

Es importante conocer la época en que vivió el autor o si es contemporáneo, los conocimientos sobresalientes de ella sobre todo relacionados con el tema del texto. Saber si existió alguna polémica al respecto y cuáles fueron las posiciones contrarias a ellas. Aplicaciones de esas teorías y sus resultados. Todo ello permitirá medir el avance del conocimiento a través del tiempo y sus consecuencias.

 

2.3 El texto mayor

 

Es muy importante conocer la obra entera escrita por el autor si lo que se comenta es un capítulo de ella, una parte o un párrafo. El texto mayor permite y ofrece al comentarista un marco de referencia superior que le obliga a ajustarse a los lineamientos planteados por el autor y nunca realizar afirmaciones fuera de contexto, error muy frecuente en nuestro medio.

 

3. El texto

 

El texto es un escrito, en prosa o en verso, de cualquier extensión y naturaleza y que versa sobre los más diversos aspectos del pensamiento humano.

 

Según la naturaleza del lenguaje el texto se puede dividir en:

 

1. Coloquial

2. Literario

3. Científico

 

El lenguaje coloquial es equívoco (referencial, conduce a error) el científico, unívoco (verdadero, no conduce a error) y el literario, polisémico (multisignificativo).

 

En realidad quien escribe un texto solo puede asumir cinco actitudes:

 

1. Describir

2. Narrar

3. Explicar y demostrar

4. Expresar

5. Interpretar

 

Así  un texto puede describir un objeto, narrar una acción o contar un hecho, exponer una idea y demostrarla, expresar un estado anímico, una emoción o interpretar una enunciación, un mensaje.

 

Los textos literarios solo pueden ser:

 

1. Narrativos: cuento, relato, novela, epopeya, épica, crónica, fábula, leyenda.

2. Expresivos: lírica.

3. Apelativos: drama o teatro.

4. Expositivos: ensayo.

 

Esta característica ha permitido a los estudiosos de la literatura  formalizar los géneros: narrativo, lírico y dramático. Queda el ensayo como un posible género literario aún en duda. Algunos de estos géneros, tales como el narrativo en su especialidad novelesco admiten la contaminación de otros lenguajes pertenecientes a géneros diferentes.

 

Después de esas aclaraciones sugerimos el siguiente orden para realizar un comentario de texto.

 

1. Lectura y comprensión general del texto.

 

Muchas veces es necesario realizar varias lecturas del texto para poder obtener un grado de comprensión de él mínimo. En ese momento, debemos usar el diccionario, tantas veces como sea necesario. No es recomendable pasar a la siguiente etapa, sin asegurarnos de que conocemos el significado de cada palabra y poseemos una comprensión del texto general mínima.

 

2. Naturaleza del texto

 

Esta primera clasificación del texto según la naturaleza del lenguaje nos permitirá especificara si el texto es científico, coloquial o literario o de alguna especificidad derivada de ellas como el artículo periodístico, la crónica, la biografía, el chiste, etc. En esta sección nos damos cuenta acerca de la intención del autor con respecto al tema, qué es lo que persigue y a qué puerto intenta llegar. Si hemos precisado la naturaleza del texto ya tenemos un gran avance, pues desechamos los métodos y las técnicas de otras manifestaciones del lenguaje y nos podemos concretar únicamente al expuesto por el autor.

 

3. El resumen

 

Partimos del principio teórico de que todo texto para ser analizado y estudiado, desde el punto de vista metódico, es susceptible de ser resumido, sintetizado, esquematizado, exprimido, esencial izado. El resumir no consiste en repetir lo dicho por el autor con otras palabras, no es un juego de sinónimos, tampoco es una glosa, más o menos comentada, ni se trata de obtener esquemas sinópticos o cuadros. Resumir es presentar en forma coherente, precisa, bajo un nuevo estilo formal, el contenido esencial de un texto. Para ello  es preciso tener en cuenta que toda lengua está estructurada como un sistema, que puede ser representado en forma gráfica. Por ejemplo el español, así como otras lenguas, usa los signos de puntuación para demarcar categorías gráficas del lenguaje escrito. Primero establece el párrafo (todo texto está compuesto por uno o varios párrafos), divididos por un punto y aparte. Los párrafos se componen de oraciones pero una de ellas representa la idea fundamental y las otras la complementan, la especifican, la aclaran, la reiteran, etc. Si se tratara de un poema hablaríamos de imágenes y de un relato de acciones, personajes, tiempo, espacio, etc. Lo importante es que en cada sección de texto siempre encontraremos una idea o imagen fundamental y otras secundarias o suplementarias.

 

Seguiremos hablando solo de ideas y no de imágenes.

 

Los párrafos están, de esta manera, compuestos por oraciones o períodos lógicos del pensamiento. Cada uno de estos períodos representa una idea. Las oraciones suelen estar divididas  o separadas por signos de puntuación: punto, punto y coma, coma, signos interrogativos e interrogativos. Por lo tanto, en un párrafo habrá tantas ideas como oraciones.

 

Para realizar el resumen, entonces el estudiante deberá dividir el párrafo en oraciones, tal y como hicimos cuando realizábamos su análisis sintáctico. Acto seguido y después de cada oración debemos escribir con el menor número de palabras la idea, el significado de esa oración, hasta terminar con el párrafo. Al final revisamos cada una de las ideas y reunimos las que se reiteran o tienen un significado parecido. Entre todas ellas veremos que existe una que se convierte en la reiterada, el núcleo del párrafo, la que recibe mayor atención. Esta es la idea o imagen fundamental. La escribimos por separado y la subrayamos. Algunos autores juegan con dos o más ideas fundamentales en un mismo párrafo con el fin de contrastarlas, oponerlas, subordinar una a la otra. Hay que estar alerta a ese juego dialéctico.

 

la operación anterior debe realizarse a los párrafos siguientes hasta terminar con el texto. Una vez terminado ese trabajo entonces el comentarista está en condiciones de realizar el resumen. Para ello tome todas las ideas fundamentales y las redacta en forma lógica y sintética.

 

4. El problema fundamental

 

Algunos autores prefieren llamarle tema. Aquí usamos el concepto de "problema fundamental" lo que vendría a se como la gran idea fundamental o esencia de todas las ideas fundamentales de los párrafos. No se trata de una sumatoria de ellas sino de una gran idea o tema, o problema, planteada por el autor y que fue lo que motivo a ese escritor realizar ese escrito. Este trabajo el alumno lo realizará como una síntesis de las ideas fundamentales en una sola oración.

 

5. El comentario  de texto

 

Ahora el estudiante está en capacidad de realizar el comentario de texto. Este consiste en enfrentar las ideas fundamentales con otras del mismo texto, buscar coherencia en ellas, contradicciones, superficialidad en el manejo de ellas, rigurosidad, prejuicios, generalizaciones falaces, atingencia, rigurosidad de juicios, explicitación de principios y demostración de los mismos, avance científico con respecto a otros autores y los conocimientos actuales, etc.

 

 

 

UN EJEMPLO CONCRETO DE COMENTARIO DE TEXTO

 

 

 

ENTUSIASMO Y ESTUDIO

 

 

"El estudio de la literatura exige en quien se dedica a él ciertas dotes teóricas. Sin la facultad de aprehender los problemas teóricos como tales, de comprender los métodos científicos con que se logró su solución y aún sin la posibilidad de aplicarlos por sí mismo a la resolución de nuevas cuestiones, queda velado para siempre el acceso a la ciencia de la literatura. Ésta exige todavía, como todas las demás ciencias, particular vocación para el objeto inmediato de su estudio. Sin sensibilidad especial para el fenómeno poético, resultarían vanas y estériles todas las nociones de la ciencia de la literatura y faltarle la verdadera comprensión, la que nos habilita para dominar por completo un asunto. Esta facultad, que nos permite darnos cuenta de lo que hay de específico en la obra poética, se manifiesta generalmente por un gran entusiasmo; entusiasmo que, incluso en el joven estudiante que se dedica con seriedad, al estudio de la literatura , sobrepasa casi siempre al interés teórico con la obra poética para despertarse. Pero, cuanto más profundo es el entusiasmo por los asuntos literarios, tanto mayor suele ser la decepción para el principiante.

Al contrario, el estudio, no va encaminado a comunicar las emociones estéticas y hacerlas más profundas; al contrario, parece que no le importan. Los caminos que recorre la enseñanza teórica conducen lejos de la esencia de la poesía. En vez de deleitarnos con la belleza de un poema, es necesario contar sílabas y acentos, investigar y estudiar el esquema de la rima, detenerse en palabras aisladas, cuya aparente facilidad de comprensión se ve complicada por la paciente investigación de la época de su aparición y de la frecuencia de su uso en otras obras del mismo autor o en las de sus contemporáneos. En vez de entregarnos sin reserva a la fuerza y a la violencia de un drama, se hace necesario analizarlo y disecarlo hasta que aparentemente ya no queda en él rastro de vida.

Entonces ocurre con frecuencia que la desilusión se transforma en acusación contra las ciencias del arte, que debilitan la sensibilidad artística e incluso llegan a destruirla. Solo más tarde, continuando este estudio, se reconoce cómo realmente se hace más profunda la receptividad y la comprensión de las cosas literarias. Del mismo modo que un entendido en música "comprende" una fuga mejor que un profano, para el cual no es más que una serie de sonidos, así también quien tiene un conocimiento profundo de la literatura entiende la obra de un poeta mejor que aquél para quien no pasa de ser una atracción pasajera. Esta atracción tiene, en general, un marcado carácter subjetivo, mientras que el otro camino intenta penetrar en la índole de la obra misma.

Trátase,  ciertamente, de una tentativa. El intérprete literario aunque procure ser lo más objetivo posible, nunca podrá prescindir de su individualidad, ni de su época, ni de su nacionalidad. La historia de las interpretaciones de la obra de Shakespeare es uno de los capítulos más ilustrativos de la historia espiritual de Europa. Todo esto, sin embargo, no se opone a la licitud y a la necesidad de una comprensión lo más adecuada posible de los textos literarios.

Todo el estudio teórico de la obra poética está inicialmente al servicio del importante y difícil arte de saber leer. Solo quien sabe leer bien una obra está en condiciones de hacer que los demás la entiendan, es decir, de interpretarla con acierto. Y quien es capaz de leer una obra puede satisfacer las exigencias inherentes a la ciencia de la obra poética. Por otra parte, estar en condiciones de responder a todas las cuestiones acerca de la esencia y significado del estudio literario,  impone el riguroso conocimiento de los objetivos que deseaos alcanzar y de los métodos adecuados."

Wolfgang Kayser.

 

 

Iniciemos el comentario de texto siguiendo el modelo expuesto antes.

 

1. El autor

 

El autor de este texto es el alemán Wolfgang Kayser. Tenemos muy poca información de él. Sabemos que recibió una fuerte influencia de parte de los filósofos alemanes poshusserlianos. Sus maestros inmediatos fueron Husserl y Román Ingarden. Así pues, su concepción de mundo se sustenta en la tendencia fenomenológica que no presupone nada, ni el mundo natural, ni el sentido común, ni las proposiciones de la ciencia, ni las experiencias psicológicas. Se coloca "antes de toda creencia y de todo juicio para explorar simplemente y pulcramente lo dado". Una enciclopedia nos puede ayudar.

 

Fenomenología, movimiento filosófico del siglo XX que describe las estructuras de la experiencia tal y como se presentan en la conciencia, sin recurrir a teoría, deducción o suposiciones procedentes de otras disciplinas tales como las ciencias naturales.

Edmund Husserl

El fundador de la fenomenología, el filósofo alemán Edmund Husserl, introdujo este término en su libro Ideas. Introducción general a la fenomenología pura (1913). Los primeros seguidores de Husserl, como el filósofo alemán Max Scheler, influenciado por su libro anterior, Investigaciones lógicas (1900-1901), proclamaron que el cometido de la fenomenología es estudiar las esencias de las cosas y la de las emociones. Aunque Husserl nunca renunció a su interés por las esencias, con el tiempo mantendría que sólo las esencias de ciertas estructuras conscientes particulares constituyen el objeto propio de la fenomenología. Husserl, a partir de 1910, definió la fenomenología como el estudio de las estructuras de la conciencia que capacitan al conocimiento para referirse a los objetos fuera de sí misma. Este estudio requiere reflexión sobre los contenidos de la mente para excluir todo lo demás. Husserl llamó a este tipo de reflexión 'reducción fenomenológica'. Ya que la mente puede dirigirse hacia lo no existente tanto como hacia los objetos reales, Husserl advirtió que la reflexión fenomenológica no presupone que algo existe con carácter material; más bien equivale a "poner en paréntesis la existencia", es decir, dejar de lado la cuestión de la existencia real del objeto contemplado.

Lo que Husserl comprobó cuando analizaba los contenidos de la mente fue una serie de actos como el recordar, desear y percibir, e incluso el contenido abstracto de esos actos, a los que Husserl llamó 'significados'. Esos significados, proclamó, permitían a un acto ser dirigido hacia un objeto bajo una apariencia concreta, y afirmó que la direccionalidad, que él llamaba "intencionalidad", era la esencia del conocimiento. La fenomenología trascendental, según Husserl, era el estudio de los componentes básicos de los significados que hacen posible la intencionalidad. Posteriormente, en Meditaciones cartesianas (1931), introdujo la fenomenología genética, a la que definió como el estudio de la formación de esos significados en el curso de la experiencia.

Martin Heidegger

Todos los fenomenólogos siguieron a Husserl en el intento de utilizar descripciones puras. Así, suscribieron la frase de Husserl que conducía a aprender "las cosas mismas". Sin embargo, diferían entre sí tanto en lo referente a si la reducción fenomenológica puede ser llevada a cabo, como en lo tocante a lo que es evidente para el filósofo al dar una descripción pura de la experiencia. El filósofo alemán Martin Heidegger, colega de Husserl y su crítico más brillante, proclamó que la fenomenología debe poner de manifiesto qué hay oculto en la experiencia común diaria. Así lo mostró en El ser y el tiempo (1927) al describir lo que llamaba la 'estructura de la cotidianidad', o 'ser en el mundo', que pensó era un sistema interrelacionado de aptitudes, papeles sociales, proyectos e intenciones.

Para Heidegger, el individuo, y, por extensión el ser humano, es lo que uno hace en el mundo, pues una reducción fenomenológica a la experiencia privada es imposible, y como la acción humana se compone de un dominio directo de los objetos, no es necesario situar una entidad especial mental, llamada significado, para explicar la intencionalidad. Para Heidegger, la situación dentro del mundo entre las cosas en el momento de realizar proyectos es un tipo de intencionalidad más trascendente y fundamentadora que el manifestando sólo con mirar o pensar sobre los objetos, y es esta intencionalidad más fundamental la que hace posible la direccionalidad analizada por Husserl desde el saber científico.

Fenomenología francesa

El filósofo francés Jean-Paul Sartre, uno de los principales representantes del existencialismo trató de adaptar la fenomenología de Heidegger a la filosofía de la conciencia, recobrando de ese modo, las enseñanzas de Husserl. Coincidió con éste en que el conocimiento está siempre orientado hacia los objetos, pero criticó su afirmación de que tal direccionalidad fuera posible sólo por medio de entidades mentales peculiares llamadas significados. Otro filósofo francés, Maurice Merleau-Ponty rechazó la idea de Sartre de que la descripción fenomenológica revelara que los seres humanos son puros, aislados y con una conciencia libre. Recalcó el papel de un cuerpo activo y comprometido en todo el conocimiento humano, y por esta vía amplió las nociones de Heidegger destinadas a incluir en la fenomenología el análisis de la percepción. Como Heidegger y Sartre, Merleau-Ponty es un fenomenólogo existencial que niega la posibilidad de situar la experiencia del hombre entre paréntesis o en suspenso respecto a la conciencia del ser.

La fenomenología ha tenido una influencia creciente sobre el pensamiento del siglo XX. Se han desarrollado interpretaciones fenomenológicas de teología, sociología, psicología, psiquiatría y crítica literaria, y la fenomenología sigue siendo una de las escuelas más importantes de la filosofía actual.[1]

 

2. La época

 

En forma muy sucinta podemos decir que el autor vivió en la Alemania de las dos guerras mundiales (su obra fue publicada en julio de 1948) y que experimentó los cambios más bruscos, tanto en lo social y económico como en lo político, de la Europa de principios y mediados de siglo veinte. Su férrea formación académica y las constantes crisis políticas le condujeron a la visión fenomenológica del mundo y bajo ese movimiento filosófico escribió se obra Interpretación y análisis de la obra literaria de donde extrajimos el texto Entusiasmo y estudio.

 

3. Texto mayor

 

El texto escogido pertenece a la introducción, página 13 y 14 del volumen citado: Interpretación y análisis de la obra literaria.

 

Libro clásico del estudio de la teoría literaria que ha ejercido una gran influencia en el ámbito nacional sobre la enseñanza de la literatura.

 

Todo el libro es una llamada de atención sobre la necesidad de estudiar la obra literaria en sí, sin acudir a pretextos, subjetividades, prejuicios, biografías o referentes más o menos señalados. Su intención fue introducir los estudios literarios dentro de la ciencia social llamada teoría literaria y lograr los postulados esenciales que describieran el fenómeno literario en sí sin acudir a otras ciencias.

 

4. El texto en sí

 

4.1 Lectura y comprensión general

 

Una vez hecha la lectura (cuantas veces fue necesario) llegamos a la l conclusión de que para conocer, interpretar una obra literaria se hace necesario el entusiasmo y el estudio. La vocación y la ciencia. El deseo y los conocimientos.

 

4.2 Naturaleza del texto

 

El texto es científico. Expone ideas y las demuestra. Su lenguaje es unívoco.

 

4.3  El resumen

 

Enumeremos los párrafos. El texto consta de cinco párrafos.

 

Párrafo primero

 

Vamos a escribir las ideas de cada oración que compone el párrafo.

 

1.1 El estudio literario necesita de la teoría científica.

1.2 Un científico de la literatura debe aprehender los problemas literarios y aplicar la teoría científica.

1.3 La ciencia literaria exige vocación del estudioso.

1.4 También la sensibilidad es indispensable en esta ciencia.

1.5 El entusiasmo es el reflejo de la facultad para comprender una obra.

1.6 Éste sobrepasa, a veces, el interés teórico.

1.7 El entusiasmo, algunas veces, es síntoma de capacidad creadora.

1.8 A mayor entusiasmo, mayor decepción para el principiante.

 

Resaltemos la idea fundamental del párrafo.

 

La persona que posee vocación científica y sensibilidad artística comprende mejor la obra literaria.

 

Párrafo segundo

 

2.1 El estudio inicial no persigue la comunicación estética.

Alguos consejos para escribir narraciones y exposiciones

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ALGUNOS CONSEJOS PARA ESCRIBIR NARRACIONES Y EXPOSICIONES

 

 

1. NARRACIONES

 

 

1. Lo primero que debe poseer es una buena historia que contar.  Por ejemplo un robo, un asesinato, un accidente, un encuentro, un viaje, un sueño, un recuerdo, una visión, una separación, etc.

 

2. El segundo paso es escoger quién va a contar la historia, el narrador, puede ser un personaje de la historia, una voz omnisciente fuera de ella, un personaje testigo.

 

3. El tercer paso es definir claramente el destinatario. ¿Quién desea que lea el relato? Niños, jóvenes, adultos, personas de pueblo o cultas, mujeres.

 

4. Decida la manera cómo desea iniciar la historia: por el principio de ella, por el final o por la mitad o en el centro.

 

5. Piense y defina el tipo de lenguaje que vas a utilizar, porque si el narrador es un niño, entonces tal vez sea importante narrar desde su propia visión de infante. ¿Vas a poner a hablar a los personajes? Debes conocer las técnicas del diálogo.

 

6. Tenga claro como vas a disponer del tiempo. ¿Utilizarás varios de ellos? tanto el tiempo cronológico, como el psicológico, ¿la introspección o penetración en los estados anímicos de los personajes?

 

7. Otro aspecto que debes tener claro es el espacio, tanto físico (lugares donde se desarrollarán los acontecimientos), como sociológico (clase social, familia, pobres, ricos, etc.)

 

8. El estilo, la manera de narrar, los verbos utilizados, el suspenso, la atmósfera creada, el interés despertado, el logro de atrapar al lector con la historia, etc. es propio de su imaginación y capacidad de narrador. De esa cualidad dependerá el éxito de su creación.

 

 

2. LA EXPOSICIÓN

 

 

Si lo que deseas es redactar una exposición o realizar un ensayo, entonces son otros los aspectos que debes considerar y tener presentes.

 

1. El ensayo, así como el artículo periodístico (a pesar de las diferencias), tiene que ver con IDEAS.

 

2. Entonces busque un tema que conozca lo suficiente como para expresar algunas ideas acerca de él.

 

3. Deslinda el tema y lo circunscribe a un problema básico, lo más concreto posible.

 

4. Haga un esquema de ideas fundamentales. Defina unas tres causas como mínimo. Ubíquelas en el tiempo y el contexto ideológico o social.

 

5. Haga un balance rápido de lo que conoces del tema y que otros han expuesto.

 

6. Decídase por una idea fundamental general que mueva todas las demás. Una especie de hipótesis.

 

7. Trate de encontrar una respuesta clara y objetiva a esa hipótesis, básica en el problema que piensa desarrollar.

 

8. Justifique objetivamente ésa o esas respuestas.

 

9. Llegue a algunas conclusiones.

 

Escribí este cuento siguiendo las observaciones que les he indicado. Tal vez no sea tan bueno pero es un inicio. Léanlo con detenimiento.

 

 

A MANERA DE EJEMPLO

 

La Imagen

 

Hace muchos años en un pueblito de Heredia, llamado San Joaquín de Flores, un niño pobre pero alegre, el último de una familia de trece hermanos, asistía por primera vez a la escuela Estados Unidos de América, que así la bautizaron los que más sabían.

 

Desde inicios del mes de junio comenzaban los preparativos para celebrar, a lo grande, la fiesta de independencia de los Estados Unidos de América el 4 de julio. La escuela comenzaba a vivir una inusitada alegría que contagiaba a maestros y niños y los llenaba de entusiasmo. Asistíamos por las tardes a disfrutar de películas que enviaban la embajada de los EUA sobre diferentes aspectos de su país, la vida política, la geografía, sus gentes, su historia y muchos otros temas que nos informaban de esa gran nación, orgullo de ellos, nosotros y la humanidad, según nos lo enseñaban. La escuela se llenaba de banderitas de ambos países que revoloteaban de alegría y llenaban las ventanas y pasillos con su presencia llena de vistosos y significativos colores.

Por nuestra parte nos preparábamos en diferentes juegos, porque sabíamos que ese día era de fiesta y no cabíamos de alegría y menos dormíamos pensando en la llegada del 4 de julio. Desde muchos días antes realizábamos diferentes juegos, como corridas de sacos, caballitos, rueda, bola, que sabíamos eran escogidos para realizar competencias entre los niños de la escuela y otros centros educativos vecinos invitados a tan esperado acontecimiento.

 

El día ansiado llegó y desde muy temprano me levanté sin apenas dormir, me bañé, cosa que muy pocas veces hacía, y antes de la hora acostumbrada, bien mudadito, de pantalones cortos, sin calzoncillo, pero limpios y bien aplanchaditos, así como la camisita, me eché la chuspa  al hombro y me dirigí a la escuela. De camino nos fuimos reuniendo con otros compañeros y cómo íbamos de felices. Las piedras y el rocío de la mañana no hacían ninguna mella en nuestros pies descalzos y menos el frío que nos entumecía. Los pajarillos que madrugaban y piaban en nuestro camino no podían robarnos el entusiasmo y se sentían envidiosos a nuestro paso.

Tuvimos que esperar a que abrieran la escuela pero eso era poca cosa. Sentados en las gradas tragamos los minutos de ansiedad y nos reconfortó la aparición de Talí que permitió con sus llaves la entrada al recinto de nuestra ilusión. Nunca antes éramos tan obedientes y disciplinados. Esperamos la llegada de la maestra y al unísono la saludamos con el reconfortante ¡Buenos Días! Poco después estábamos haciendo fila en el patio para rezar las oraciones y hacer los ejercicios de costumbre. Una hora después se presentó el Director de la escuela, don Abel, y anunció la llegada del embajador de los Estados Unidos a nuestra escuela. Momentos de emoción nos hacían respirar con mayor aceleración, hasta que vimos aparecer desde la oficina la comitiva de señores, elegantemente vestidos, que se acercaban al frente de donde estábamos en los altos del corredor principal. Después de un saludo por parte del maestro de ceremonias, nuestro director dio la bienvenida al señor Embajador, no mostró una campana rota que era el regalo para la escuela, y pronunció un discurso de agradecimiento por haber aceptado la invitación y querer celebrar con nosotros el día de la independencia de su patria. Terminada su intervención se invitó al Embajador a dirigir la palabra y éste dio un discurso corto que no entendimos porque no sabíamos inglés, pero a nosotros eso no nos importó porque él sonreía todo el tiempo y nos imprimía la imagen de un hombre bueno, cariñoso y desprendido. Al finalizar, eso sí, su participación, todos aplaudimos con entusiasmo, no tanto por lo que había dicho, sino porque, para nosotros, comenzaba la verdadera fiesta.

 

El Director, con una gran sonrisa, nos señaló el camino hacia la plaza de deportes y con voz sonora nos ordenó. Prepárense para las competencias. Salimos en desorden y ocupamos el centro de la plaza y las maestras nos organizaron para comenzar los juegos. Después de que llegó el señor Embajador al lugar de las competencias y estábamos preparados para iniciar los juegos. El señor Embajador dio por inauguradas las justas y comenzó con la carrera en sacos, por ser realizada por los niños de primer grado. Ahí estaba yo, como una liebre, dispuesto a ganar la competencia. No había dado, el Embajador la señal de partida, cuando estaba de primero, salte que salte sin caerme, hasta que con gran diferencia llegué de primero. Gritos de alegría, aplausos de todos. Mi corazón se hacía pequeño para sostener el torrente de sangre que amenazaba con salirse. Con dificultad me despojé  del saco y con un gran temblor de cuerpo que me dificultaba mantenerme de pie esperé el premio prometido  y que sería entregado por el propio Embajador.

 

No podría saber cuál fue la razón, si la confusión final o la conversación que tenía el Embajador con una maestra, lo cierto de todo fue que el señor Embajador con una sonrisa que contagiaba de alegría y paso firme se dirigió con una pluma o bolígrafo, nunca supe de qué se trataba, y se la entregó a un niño que había llegado de tercero, después de mí. Nadie, ya fuera por respeto y educación, o por no saber el idioma, o por congoja, se atrevió a indicarle que el que había ganado la competencia había sido yo. Después el Director me dio un librito de cuentos y me reconfortó. Me hizo ver que lo más importante había sido el participar y que ante todos yo había sido el triunfador, pero de mi boca no salió una sola palabra. Aquella imagen del Embajador y su sonrisa se quedó grabada en mi corazón para siempre. Mi tristeza no tenía límites. Ese día no almorcé y tampoco salí al cafetal a jugar con mi perro.

 

Hoy, cuando veo por televisión a los soldados norteamericanos repartiendo caramelos a los niños de Irak, después de haber matado a centenares de civiles y dejado huérfanos a miles de niños, de observar esa carita de tristeza y esa mirada buscando un horizonte, que ponen cuando salen y se encuentran con su madre muerta, no puedo sino recordar la imagen del señor Embajador de los Estados Unidos de América, cuando entregaba el premio al perdedor.

 

 

 

 

LA CRÍTICA LITERARIA EN COSTA RICA

(Las novelas)

 

Las novelas, como cualquier producto creado por el hombre, son parte de la cultura de un país en particular, y de la humanidad en general. Ahora bien, el arte, sea cual sea su manifestación pertenece a esa cultura, y las novelas, como forma de expresión artística, son parte consustancial de ella.

 

El arte en general y la literatura en particular, por más que se desee que sea receptado, apreciado, valorado e interpretado por todos, no sucede así. Es un grupo en especial y no muy numeroso, por cierto, el que vive y disfruta de él. Una obra de arte es un objeto que puede, teóricamente, ser motivo del disfrute de cualquier individuo, no importa su condición social, cultural, intelectual, económica, etc. Pero lo cierto es que existen una serie de barreras de diversa naturaleza que obstaculizan este ideal y hacen de él una creación para el disfrute de unos pocos. La primera gran barrera la ofrece el saber, o no, leer  y en el caso de la literatura que utiliza el lenguaje como su medio de expresión esto se hace imprescindible. Lo mismo ocurre con el sonido, en la música, el color, en la pintura, las formas, en la escultura y las líneas, en el dibujo, para citar solo algunas.

 

 El escritor de novelas, que es el objeto de nuestro estudio, utiliza el lenguaje polisémico como medio para crearlas. Ahora deseamos referirnos a otros rasgos que forman parte de este complejo artístico.

 

Si el lector conoce, como es de esperar, que toda comunicación y la novela lo es, tiene tres aspectos básicos: un comunicador, algo comunicado y un receptor a quien se dirige el comunicador con lo comunicado, entonces la comprensión del fenómeno comienza por estudiar estos tres elementos. Esto es elemental y necesario, tanto para que un escritor (comunicador) crea una novela (lo comunicado) para que sea leída y disfrutada por un lector (receptor). Si esto es así, y lo es, entonces el creador de novelas debe interesarse por seleccionar, perfilar, crear un comunicador o narrador, en este caso, objetivo, distanciado de lo que narra, una voz o varias que sean convincentes, que conozcan a la perfección lo que cuentan y sepan hacerlo para lograr que el receptor social disfrute, acepte  lo narrado o lo rechace, en fin  que lo comprenda. Si el autor pretende narrar desde su propia perspectiva, utilizando un yo biográfico muy semejante a él, entorpece la obra porque se convierte en un manipulador, un inquisidor del relato, un tirano. Cuanto más alejado se coloque el autor de lo que narra y de los narradores,  las voces de los personajes que escoge para contar la historia o historias, aventuras, acciones, mejor y más convincente se torna lo comunicado. No importan las técnicas usadas o si no las usa para que el narrador sea adecuado y logre su cometido, interesar, entretener, apasionar, inquietar al lector. Ahí comienza la creación artística con la forma de narrar y dar autonomía al o los narradores. El buen narrador es aquél que pasa desapercibido y deja que los personajes sean los que cuenten, narren sus propias vivencias, sus anhelos, sufrimientos, deseos, en fin, su privacidad. Esto es, deja que los personajes sean libres, cobren vida y con ella, voz propia, autónoma para configurar su propia visión de mundo, expresarse, manifestarse, tal y como ellos lo desean y de acuerdo a sus propias virtudes y defectos, valoraciones y prejuicios, sin importar que el autor no comulgue con ellas y piense diferente. El buen escritor da autonomía absoluta a los personajes y a sus perspectivas y deja que sus voces sean las directrices de lo narrado, sin importar que un narrador omnisciente pueda o no intervenir, de vez en cuando para guiar, presentar, describir, insertar aspectos inherentes al relato, lo haga desde arriba, cerca, por detrás o con el personaje. El narrador omnisciente en El Quijote de la Mancha: 1605, la madre de todas las novelas (y no de las guerras), es un buen ejemplo de lo que estamos afirmando. Cervantes se esconde, desaparece y deja que un narrador omnisciente objetivo, distanciado de lo que narra y del autor, cuente y sobre todo permita que los personajes se conviertan en portavoces independientes de las aventuras, las vivencias, sus contradicciones y aflicciones de la obra. Se vería muy mal que el narrador interviniera en la narración de la aventura en donde El Quijote se enfrenta con los molinos de viento y se pusiera a explicar que está loco, que no son caballeros andantes sino molinos de viento a quienes ataca y llenara de prejuicios y valoraciones tal conducta y acudiera a las preguntas retóricas odiosas para explicar al lector tal aventura. Esto haría de El Quijote un panfleto y no una universal obra literaria.

 

El segundo elemento que conforma el proceso de comunicación de la obra de arte, llamada novela, es lo comunicado. También este aspecto está lleno de prejuicios y juicios de valor. Lo comunicado debe ser importante en sí mismo, en la obra pero no porque sea universal u obedezca a lo que algunos creen que es trascendente, importante, digno de una obra de harte. La historia más sobresaliente de la humanidad y de carácter universal mal contada, mal estructurada, mal narrada, se convierte en la novela en algo intrascendente. No es cierto y sí una actitud dogmática, pensar que sobre una india de Pacaca no se pueda crear una obra de arte, (el lector podrá verificar esto cuando lea la novela de Tatiana Lobo Wiehoff (1939), Asalto al paraíso: 1992 y aprecie la india La Muda, símbolo de toda una cultura), sea un poema, un cuento o una novela. La historia más insignificante, así como un objeto intrascendente en apariencia, puede llegar a ser, si es una verdadera creación artística, digna de la literatura universal. La sonrisa de la Mona Lisa es un buen ejemplo de lo que afirmamos. Muchas veces, lo simple, cobra valor universal en las manos de un buen creador.

 

El novelista, sin embargo, con el paso del tiempo, ha llegado a conocer y aplicar variadas técnicas que si son bien utilizadas, dan relieve y categoría literaria a las novelas. Por ello los escritores, hoy estudian, se preparan en el manejo del lenguaje polisémico y son capaces de crear mejores y más acabados productos literarios. Pensar que el artista nace por generación espontánea , que ese don se trae en la sangre o la genética, y que no necesita prepararse, estudiar, sino sentarse a crear la obra y soplarle el hálito divino, así como nos lo contaba la maestra de religión, cuando éramos adolescentes, que hacía el Niño Dios con pelotitas de barro que moldeaba y luego soplaba y, como por magia se iban transformando en las más bellas figuras, mientras que el demonio le imitaba, solo que, al soplar, salían serpientes y alimañas horribles, al decir de mi maestra. Esta candorosa historia enseña también los prejuicios religiosos de quien la cuenta. Ignoro si comparten conmigo que las serpientes son bellísimas y nada feas, lo mismo que las iguanas y los sapos y otros animales de su especie. El prejuicio religioso de la maestra, que no solo es de ella, hizo que los receptores despreciáramos a ese animal que lejos de hacerle daño al hombre, le produce mucho bien, sobre todo porque limpia de roedores dañinos a los cultivos de los agricultores. Lo anterior no quiere decir, de ninguna manera, que estemos afirmando que el artista no llegue al arte sin vocación, sin inclinación hacia él, como una necesidad irresistible que lo impulsa a crear, ya sea que obedezcan a los contextos donde se creo, las inclinaciones de los que vivieron cerca de él, los gustos y preferencias de personas con influencia sobre su formación o por simple inclinación personal, lo cierto es que  si se posee esas características y emprende el cultivo de ellas, su crecimiento, su refinamiento, sus conocimientos específicos de todo lo que encierra esa inclinación, entonces el incipiente artista se va consolidando hasta alcanzar una madurez importante como creador. Esto sucede también para cualquier profesión. De ninguna manera negamos la vocación artística, la predisposición, la inclinación, lo que afirmamos es que, si el creador posee esos dones y los cultiva en centros especializados, los educa, se le amplía el horizonte artístico y tendremos un creador mejor calificado que ofrecerá productos artísticos cada vez de mejor calidad. El saber, el conocimiento, no hace daño a nadie; todo lo contrario lo engrandece y lo conduce a mirar hacia horizontes más lejanos.

 

Lo último y por ello no menos importante, es el  papel que juega el receptor, quien recibe el producto artístico. Lo primero que debe señalarse es que ya el autor, en el momento mismo en que comienza la obra tiene en su mente un destinatario imaginario, deseado, potencial. Pero esto no implica que en nada se parezca al lector social que es quien lee la obra. A éste nos referiremos a continuación.

 

El receptor social o lector de novelas, en nuestro caso, pertenece a una determinada cultura, con todo lo que ello implica: una ideología, una visión de mundo bajo una compleja gama de programaciones. A ella pertenece el gusto literario del momento y ningún lector, por más avisado escapa de él totalmente, aunque se lo proponga. Este aspecto es más complejo de lo que se pueda imaginar, tanto para el creador como para el lector social.

 

El lector de novelas perfecto no existe, pero como aspiración se puede configurar, modelar. Debe, por lo menos tener capacidad y conocimientos suficientes para enfrentarse a la novela y poder comprenderla, disfrutarla, interpretarla, ubicarla. Ver lo bueno y lo malo, lo deseable y lo censurable. Reflexionemos sobre algunos aspectos negativos que tiene un lector sin preparación adecuada para leer con éxito una novela.

 

En primer lugar opina sin conocimiento y en forma dogmática. Sus afirmaciones carecen de razones y se refugian en la frase trillada y vacía de "son mis opiniones" y como tales deben ser respetadas. Nosotros agregamos pero no necesariamente compartidas. La opinión sin un respaldo racional, bajo el cuidado estricto de los conocimientos teóricos, se convierte, en no pocos casos en estupideces, generalidades, lenguaje vacío, juicios de valor. Toda afirmación  que se haga de una novela debe ser acompañada por una justificación racional que se sustente en el conocimiento y  nunca en  los prejuicios personales.

 

La crítica literaria en Costa Rica la realizan, de preferencia, los mismos escritores, los periodistas, los editores, los amigos del escritor, los sociólogos, los sicólogos, los historiadores, los abogados, y hasta los médicos. Todos se creen autoridades, capaces de juzgar, exaltar, despreciar, votar, condenar determinadas obras y lo hacen con frecuencia como si fueran verdaderas autoridades. Otras veces, los seudocríticos, por el contrario se tornan complacientes y panegíricos, sin ninguna justificación que no sean sus juicios de valor. Aquí comienza la aparición del gusto literario bajo la tutela de este grupo que crea opinión pública y orienta, o desorienta, a los potenciales lectores. No pretendemos descalificar, ni tenemos poder para hacerlo, a nadie, que después de leer una novela escriba su opinión. Lo malo es que lo haga como si fuera un especialista, un conocedor inmejorable de la creación literaria. Muchas veces el mismo escritor, y en Costa Rica esto es muy frecuente, opina sobre su creación sin tener conocimientos aptos para ello y afirman, sin sonrojarse, por ejemplo, que lo que han escrito es "una novela" porque él lo afirma así, sin justificarlo. Todos debemos aceptar su veredicto sin otra alternativa aunque fácilmente observemos que  lo escrito es otra cosa y muy alejada del género novelístico. Eso ha hecho y hace que el progreso de nuestra literatura se mantenga en niveles no deseados y se inserte en horizontes de escaso alcance, como decía la novelista Yolanda Oreamuno, aldeanos, localistas que no saltan las fronteras estrechas de su propia miopía.

 

La verdadera obra literaria no necesita de la crítica favorable, del elogio inmerecido, amigable, de los premios, de los prólogos complacientes o del artículo panegírico del escritor cómplice (yo te elogio hoy para que tú lo hagas mañana conmigo). Lo bueno se justifica solo. A lo sumo puede pasar desapercibido en el momento de salir a la luz pública por las mezquindades de unos y de otros, pero con el paso del tiempo sale a relucir con brillo propio. La verdadera y buena obra literaria rompe con las barreras  que algunos tratan de atravesarle y se erige ante todos como lo que es: una creación universal digna del reconocimiento humano en todo momento. ¿No fue esto lo que le ocurrió a la novela El Quijote de Cervantes? ¿Quién hoy puede atreverse a negar su enorme y único valor literario? También ocurre lo contrario. Una mala novela cuando aparece recibe toda clase de elogios y comentaros positivos de parte de los aduladores del momento y aparece ante el gran público como un portento, pero con el paso del tiempo se olvida, desaparece su encanto y recibe el único premio que merecía: el olvido y el silencio No hay barreras para la obra excelsa, siempre brillará, mientras que la mala por más que se le dé brillo permanece opaca.

 

Hacen un mal servicio a la literatura los que sin conocimientos adecuados, alaban obras de escaso o ningún valor literario, disimulan los defectos y sobre valoran las escasas virtudes. Con ello impiden el desarrollo artístico, el esfuerzo por mejorar cada vez más sus creaciones, el trabajo constante para producir obras importantes acordes con el contexto internacional. Esta crítica perjudicial se convierte en un discurso sin valor semántico, repetitivo, emocional, prejuiciado, vacío, manido, aprendido de memoria por lo tanto reiterativo, igual que un código, una fórmula ritual al mejor estilo de los horóscopos, válidos para todos pero calificados para ninguno. No hay que hacer mayor esfuerzo para entenderla y descubrir sus escasos conocimientos de quien la hace. Se parecen a los guías turísticos que les ocurre con frecuencia equivocar palabras. Esto le pasó a uno de estos guías en cierta ocasión que frente a una iglesia de estilo románico, confundió la palabra con romántico y repitió sus letanías del romanticismo frente a la iglesia románica que tanto le costó aprender para lograr ese trabajo. Los oyentes que por lo general son personas que tienen dinero para realizar esos viajes, pero carecen de los más elementales conocimientos sobre los estilos arquitectónicos, lo felicitaron y elogiaron sus amplios conocimientos del guía.

 

El último aspecto que deseamos presentar de la seudo crítica, es la descalificación de los estudiosos que se han especializado en la crítica y teoría literaria, los que  han recibido estudios formales, se preparan y conocen sobre el arte literario. La descalifican, muchas veces, por el delito de no haber creado una obra literaria, una novela. No necesita el médico padecer una enfermedad para curarla y menos hoy cuando los conocimientos, las técnicas y la información es copiosa y está al alcance casi de todos. El habitante preparado de hoy conoce más sobre la Edad Media que los propios habitantes de esa época que vivían bajo el oscurantismo religioso. El vivir una experiencia, como lo es la ceración de una novela es muy importante pero no autoriza a nadie para descalificar a quien no lo haya hecho. En el momento en que nos ocupemos de las novelas de cada escritor tendremos ocasión de ampliar un poco estas reflexiones. Repetimos:

 

La literatura es embuste, bella mentira y paradójicamente  la más grande verdad humana, gracias al paciente y creativo trabajo del autor con el lenguaje.

 

Redacción de párrafos desde imágenes.

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REDACCIÓN DE PÁRRAFOS DESDE IMÁGENES PICTÓRICAS

 

 

En esta sección intentaremos construir párrafos a partir de imágenes pictóricas. Es una manera de iniciarnos en la escritura del español. Expondremos un caso en forma dirigida.

  

 

                                    

 

 

Observemos detenidamente la imagen que aparece arriba. Hagamos una lista de sustantivos tomados de ella.

 

1. Río, agua, árboles, arbustos, casa, cabaña, colina, riachuelo, aire, flores, peces, techo, madera, piedras, puente, ramas, luz, verdor, colorido, belleza, tranquilidad, vida, soledad, serenidad, amor, frescura, salud, pureza, etc.

 

Construyamos una lista limitada de verbos en infinitivo inspirados por la imagen.

 

1.      Vivir, disfrutar, caminar, beber, amar, meditar, admirar, salir, mirar, oler, comer, zambullirse, saltar, correr, gritar, llegar, sentarse,  etc.

 

Agreguemos una lista de adjetivos que la imagen nos evoque.

 

2.      rosado, café, transparente, pura, alegre, pacífica, serena, fresca, rica, apacible, sosiego, reconfortable, admirable, etc.

 

Ahora tenemos tres partes importantes de una oración: verbos, sustantivos y adjetivos. Las otras partes las utilizaremos en el momento que sea necesario, libremente. El ejercicio consiste en escoger un verbo de la lista, aquél que nos llame más la atención e iniciar una oración completa. Daremos un ejemplo creado por nosotros. Antes de realizar este ejercicio tenemos que decidir la naturaleza de la escritura que realizaremos. Esto depende de los conocimientos profesionales del autor y sus intereses particulares. Además de la motivación especial que logre la imagen evocar en cada persona que se detenga a verla. Un magnate estadounidense del petróleo, como Mr. Bush, posiblemente hubiese pensado que debajo de la cabaña existiría el oro negro y estudiaría la manera de apropiarse del terreno o hacer una guerra contra el terrorismo como pretexto, para realizar estudios exploratorios y obtener la riqueza ajena; en cambio un norteamericano naturalista, pacifista, amante de la naturaleza, se deleitaría viviendo en ese paraíso natural. 

 

 

1.                  Descriptiva

2.                  Valorativa o apreciativa

3.                  Científica

4.                  Expresiva

5.                  Narrativa

6.                  Mixta

7.                  Expositivo

 

 

SELECCIONAREMOS UNA MIXTA: DESCRIPTIVA, EXPRESIVA Y NARRATIVA.

 

El punto de vista de lo escrito lo haremos desde una PRIMERA PERSONA singular. Esto es un narrador protagonista.

 

1[Apenas había caminado un poco más de dos kilómetros entre los arbustos, cuando apareció ante mi vista la imagen de algo apenas soñado.]

2[No podía creerlo y menos explicarlo.]

3[De lo más alto de una colina se desprendía caracoleando un riachuelo alegre y reconfortante que llegaba dando saltitos de niño precoz hasta donde me había detenido.]

4[Mi asombro fue mayor al divisar, allá, un poco a la izquierda y en un altillo, tras los coloridos árboles, una cabaña de madera que invitaba al recogimiento, la paz y la meditación.]

5[Llenaba mis pulmones con el aire más puro que hubiese aspirado en mi larga vida] y

6[correteaba la mirada entre aquel paraíso de árboles, flores, aromas, y juguetones pececillos saltarines]

7[Caminé hacia el centro del pequeño río, me quité los zapatos y sin despojarme de la ropa me zabullí en las frescas aguas y luego me senté en una piedra.]

8[Así pasaron las horas hasta que una voz lejana, amorosa y amigable me invitó a conocer la casa que se ocultaba, allá, detrás de los árboles.]

 

Si lo deseas puede analizar sintácticamente cada una de las oraciones gramaticales y con sentido descritas en el párrafo, que aparecen divididas por corchetes; y si el entusiasmo es mayor haga el análisis morfológico de cada palabra, tal y como lo hicimos en los primeros ejemplos.

 

Estos ejercicios de redacción los pueden hacer cuantas veces lo crean necesario. Escojan imágenes a su gusto o escenas que vean en la calle o la casa en las cuales sean espectadores o protagonistas y redacten, escriban sobre ellas.

Morfología y sintaxis. Ejercicios sétimo, octavo, noveno y décimo

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SÉTIMO

"Sonrió y bebió lentamente el café, casi con los ojos cerrados. Los ruidos menores del comedor_ el tintinear de cucharas dentro de tazas, el choque de vasos, el cálido verter de té humeante- la envolvieron y, al cabo, la convencieron de la tranquilidad, la decencia y el buen gusto que la rodeaban, sentimiento que la mañana larga y plácida, contemplando el Pacífico desde la cubierta, bebiendo una taza de consomé recostada sobre una silla de lona, escuchando al cuarteto de cuerdas que tocaba valses de Lehar en el salón principal y observando a los viejos pasajeros , no hizo sino subrayar."

Cantar de ciegos. Carlos Fuentes

 

Este párrafo consta de las siguientes oraciones gramaticales con sentido completo:

 

1[Sonrió] y

2[bebió lentamente el café, casi con los ojos cerrados.]

3[Los ruidos menores del comedor -el tintinear de cucharas dentro de tazas, el choque de vasos, el cálido verter de té humeante - la envolvieron] y

4[al cabo, la convencieron de la tranquilidad, la decencia y el buen gusto que la rodeaban,] 5[sentimiento que la mañana larga y plácida, contemplando el Pacífico desde cubierta, bebiendo una taza de consomé recostada sobre una silla de lona, escuchando al cuarteto de cuerdas que tocaba valses de Lehar en el salón principal y observando a los viejos pasajeros, no hizo sino subrayar.]

 

El análisis que se hará en éste y los siguientes casos será solo sintáctico. Haremos alguna observación de otra índole solo si la consideramos conveniente.

1.1 El verbo de la primera oración es SONRIÓ, está es pretérito de indicativo, tercera persona singular y esa palabra es toda la oración. Es un verbo intransitivo.

 

1.2 El SUJETO  de esta oración es DESINENCIAL, ella.

 

Ésta es una ORACIÓN INTRANSITIVA

 

2.1 El verbo de la segunda oración es BEBIÓ. Tiene los mismos accidentes del anterior. Es transitivo.

 

2.2 El SUJETO de esta oración es DESINENCIAL (ella)

2.3 EL CAFÉ es el COMPLEMENTO DIRECTO.

 

2.4 LENTAMENTE es un adverbio en COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo.

 

2.5 CASI CON LOS OJOS CERRADOS es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo.

 

Ésta es una oración TRANSITIVA DIRECTA OBLICUA.

 

3.1 ENVOLVIERON es el verbo de la tercera oración. Está en pretérito y es plural y masculino. Es transitivo

 

3.2 El SUJETO de esta oración es LOS RUIDOS MENUDOS DEL COMEDOR - EL TINTINEAR... hasta HUMEANTE.

 

3.3 LA es el COMPLEMENTO DIRECTO.

 

Ésta es una oración TRANSITIVA DIRECTA.

 

4.1 El verbo de la cuarta oración es CONVENCIERON. Tiene los mismos accidentes que los anteriores. Está en tercera persona plural. Es transitivo.

 

4.2 El SUJETO es DESINENCIAL (ELLOS).

 

4.3 LA es el COMPLEMENTO DIRECTO

 

4.4 DE LA TRANQUILIDAD... hasta RODEABAN es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL.

 

4.5 LA es un pronombre personal en función sintáctica de COMPLEMENTO DIRECTO.

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA.

 

5.1 El verbo de la quinta oración es HIZO. Está en pretérito y es singular de tercera persona. Es transitivo.

 

5.2 El SUJETO de esta oración es SENTIMIENTO QUE LA... hasta PASAJEROS.

5.3 SUBRAYAR es el COMPLEMENTO DIRECTO.

 

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA OBLICUA.

                                                                                                                                                  

OCTAVO

  

"Esta conversación, el rencor mordiente que sentía contra su padre, y la inminente posibilidad del amor desaforado, le inspiraron una serena valentía. De un modo espontáneo, sin ninguna preparación, le contó todo a su hermano."

Cien años de soledad. Gabriel García Márquez

 

Las oraciones gramaticales con sentido completo de este párrafo, son las siguientes:

 

1[Esta conversación, el rencor mordiente que sentía contra su padre, y la inminente posibilidad del amor desaforado, le inspiraron una serena valentía.]

2[De un modo espontáneo, sin ninguna preparación, le contó todo a su hermano.]

 

1.1 El verbo de la primera oración es INSPIRARON. Está en pretérito de indicativo, tercera persona plural. Es un verbo transitivo.

 

1.2 El SUJETO de esta oración es ESTA CONVERCACIÓN...hasta DESAFORADO.

 

1.3 UNA SERENA VALENTÍA es el COMPLEMENTO DIRECTPO.

 

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA DIRECTA OBLICUA.

 

2.1 El verbo de la segunda oración es CONTÓ. Es un verbo transitivo.

 

2.2 El SUJETO de esta oración es DESINENCIAL (ÉL).

 

2.3 TODO es el COMPLEMENTO DIRECTO.

 

2.4 A SU HERMANO es un COMPLEMENTO INDIRECTO.

 

2.5 La frase nominal DE UN MODO ESPONTÁNEO es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo.

 

2.6 La frase nominal SIN NINGUNA PREPARACIÓN es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo.

 

2.7 LE es un pronombre personal cuya función sintáctica es de COMPLEMENTO INDIRECTO, reitera a SU HERMANO, en la misma función.

 

NOVENO

"Desde la ventana lo vio irse, pensó que no había sido desdichada y tal vez volvería de nuevo y para siempre. Ella nunca esperó la fortuna, se conformó con el trajín del día cuando se dio cuenta de que ya no era joven, que los viejos se convierten en una visita de oraciones al cementerio y que la casa no resultaba vacía si con imaginación ponía cierta elusión al amanecer y luego otra cuando ya anochecía."

Más allá del Parismina. Carmen Naranjo

 

Las oraciones gramaticales con sentido completo son las siguientes:

1[Desde la ventana lo vio irse,]

2[pensó que no había sido desdichada] y

3[tal vez volvería de nuevo y para siempre]

4[Ella nunca esperó la fortuna,]

5[se conformó con el trajín del día cuando se dio cuenta de que ya no era joven, que los viejos se convierten en una visita de oraciones al cementerio y que la casa no resultaba vacía si con imaginación se ponía cierta ilusión al amanecer y luego otra cuando ya anochecía.]

1.1 El verbo de la primera oración es VIO. Es transitivo

 

1.2  El SUJETO está representado por la desinencia del verbo. Es ella.

 

1.3  LO es el COMPLEMENTO DIRECTO.

 

1.4  DESDE LA VENTANA  es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de lugar.

 

1.5  IRSE, sustituye una oración adverbial como CUANDO SE IBA

 

Ésta es una ORACIÓN TRANSITIVA DIRECTA

 

2.1 El verbo de la segunda oración es PENSÓ. Es transitivo.

 

2.2 El SUJETO es Desinencial, ELLA.

 

2.3 QUE NO HABÍA SIDO DESDICHADA es el COMPLEMENTO DIRECTO. Una oración subordinada sustantiva.

 

Esta es una ORACIÓN TRANITIVA DIRECTA.

 

3.1 El verbo de la oración tercera es VOLVERÍA. El modo es potencial simple y está en tercera persona singular y femenina. Es intransitivo.

 

3.2 El SUJETO es desinencial. Representa la tercera persona singular masculina (ÉL)

 

3.3 La frase DE NUEVO realiza la función adverbial de tiempo. Es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de tiempo.

 

3.4 La frase Y PARA SIEMPRE es también adverbial y funciona como COMPLEMENTO CIRCUSTANCIAL de tiempo. Este y el anterior están unidos por la conjunción Y.

 

Ésta es una ORACIÓN INTRANSITIVA

 

4.1 El verbo de la cuarta oración es ESPERÓ. Es un verbo transitivo. El tiempo es el pretérito (indefinido) y la persona es tercera, singular: ELLA.

 

4.2 El sujeto de esta oración es ELLA.

 

4.3 LA FORTUNA es una frase nominal en función de COMPLEMENTO DIRECTO.

 

4.4 NUNCA es un adverbio negativo de tiempo. Es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de tiempo.

 

5.1 El verbo de la quinta oración es CONFORMÓ. Es un verbo intransitivo. Su  infinitivo es CONFORMARSE. El SE forma parte del verbo.

 

5.2 ELLA es el mismo sujeto de otras oraciones. Es desinencial.

 

5.3 La frase nominal CON EL TRAJÍN DEL DÍA tiene la función de COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL.

 

5.4 La estructura nominal que comienza con CUANDO....y termina en ANOCHECÍA realiza la función de COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de tiempo. La primera es una oración subordinada adverbial y posee oraciones subordinadas a ella, sustantivas. 

 

Morfología y sintaxis. Ejercicio sexto

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SEXTO

 

 

"La mujer del juez Arcadio estaba sentada a la puerta de su casa, como en un éxtasis, los brazos cruzados sobre el vientre y los ojos fijos en la barcaza. Tres casas más adelante empezaban los almacenes, los muestrarios de baratijas y los sirios impávidos sentados a la puerta. La noche se moría en nubes de un rosado intenso y en el alboroto de los loros y los micos de la ribera opuesta."

 

La mala hora. Gabriel García Márquez

 

Separemos las oraciones gramaticales y completas de este párrafo.

 

1[La mujer del juez Arcadio estaba sentada a la puerta de su casa, como en un éxtasis, los brazos cruzados sobre el vientre y los ojos fijos en la barcaza.]

2[Tres casas más adelante empezaban los almacenes, los muestrarios de baratijas y los sirios impávidos sentados a la puerta.]

3[La tarde se moría en nubes de un rosado intenso y en el alboroto de los loros y los micos de la ribera opuesta.]

 

1.1 El verbo de la primera oración es ESTABA. Es una forma conjugada del verbo ESTAR, en pretérito imperfecto de indicativo, singular de tercera persona. Es un verbo copulativo o atributivo.

 

1.2 El SUJETO está representado por la frase LA MUJER DEL JUEZ ARCADIO. MUJER  es el sustantivo núcleo, LA un artículo definido femenino, singular y DEL JUEZ ARCADIO, es una frase de pertenencia con la contracción de la preposición DE y el artículo definido singular masculino EL y JUEZ ARCADIO es EL NÚCLEO de esa frase conformada por el sustantivo común JUEZ y el nombre propio ARCADIO.

 

1.3 SENTADA es un adjetivo que califica a MUJER. Su función es de ATRIBUTO o PREDICADO NOMINAL. Concuerda con ella en género y número.

 

1.4 A LA PUERTA DE SU CASA, es una frase nominal cuya función es de COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de lugar.

 

1.5 COMO EN UN ÉXTASIS, LOS BRAZOS CRUZADOS SOBRE EL VIENTRE Y LOS OJOS FIJOS EN LA BARCAZA es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo, del participio pasivo SENTADA y complementa el significado de la mujer, la forma como estaba sentada.

 

Esta es una ORACIÓN COPULATIVA O ATRIBUTIVA.

 

2.1 El verbo de la segunda oración es EMPEZABAN. Tiene el mismo modo y tiempo de la anterior pero se diferencia en el número, es plural. Es intransitivo

 

2.2 El SUJETO  de esta oración está representado por la frase, LOS ALMACENES, LOS MUESTRARIOS DE BARATIJAS Y LOS SIRIOS IMPÁVIDOS SENTADOS A LA PUERTA. La composición formal de esta frase es sencilla y no la vamos a realizar. Cabe señalar que la expresión SENTADOS A LA PUERTA se reitera en el párrafo, sirios igual que la mujer.

 

2.3 TRES CASAS MÁS ADELANTE es una frase nominal en función de COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de lugar.

 

Esta es una ORACIÓN INTRANSITIVA

 

3.1 El verbo de la tercera oración es MORÍA (de morirse) y tiene los mismos accidentes que los anteriores. Está intercera persona singular separados por la conjunción Y.

 

3.2 El SUJETO de esta oración es LA TARDE. El núcleo es el sustantivo TARDE, es común y abstracto. Está en singular y es femenino.

 

3.3 Todo lo demás es un COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo compuesto de varios núcleos (tres)

3.5 El SE es una partícula que se incorpora al verbo morirse.

 

Ésta es una ORACIÓN INTRANSITIVA.

 

Morfología y sintaxis. Ejercicio quinto

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QUINTO

 

 

"Después deseó satirizar a los laboriosos compulsivos y se detuvo en la Abeja, que trabajaba estúpidamente sin saber para qué ni para quién; pero por miedo de que sus amigos de este género, y especialmente uno, se ofendieran, terminó comparándola favorablemente con la Cigarra, que egoísta no hacía más que cantar y cantar dándoselas de poeta, y desistió de hacerlo."

Animales y hombres. Augusto Monterroso.

 

Dividamos el párrafo en oraciones gramaticales con sentido completo.

 

1[Después deseó satirizar a los laboriosos compulsivos] y

2[se detuvo en la Abeja, que trabajaba estúpidamente sin saber para qué ni para quién] pero

3[por miedo de que sus amigos de este género, y especialmente uno, se ofendieran,]

4[terminó comparándola favorablemente con la Cigarra, que egoísta no hacía más que cantar y cantar dándoselas de poeta,] y

5[desistió de hacerlo]

 

El párrafo está compuesto por cinco oraciones gramaticales con sentido completo. Son cinco ideas (o imágenes) secundarias que expresan una sola principal o fundamental.

 

1.1 El verbo conjugado de la primera oración es DESEÓ. Está en pretérito (indefinido) de indicativo y representa la tercera persona singular (representa al mono escritor, si leemos el relato completo). Es un verbo transitivo.

 

1.2  El SUJETO está representado por la desinencia del verbo Ó, tercera persona singular, ÉL.

 

1.3 La frase nominal SATIRIZAR A LOS LABORIOSOS COMPULSIVOS está compuesta por el verbo SATIRIZAR en infinitivo sustantivado. La función sintáctica de esta frase sustantiva es COMPLEMENTO DIRECTO. A LOS LABORIOSOS COMPULSIVOS es una frase nominal complemento directo del infinitivo. Posee un una preposición y un artículo definido en plural y de género masculino y el núcleo de la frase lo representa LABORIOSOS que a pesar de ser adjetivo está funcionando como sustantivo y es calificado por el adjetivo  COMPULSIVOS, ambos en plural y masculino.

 

Esta es una ORACIÓN TRANSITIVA DIRECTA OBLICUA

 

2.1 El verbo conjugado de la segunda oración es DETUVO. Tiene los mismos accidentes del verbo anterior. Es intransitivo.

 

2.2 El SUJETO de esta oración es el mismo de la anterior en todo sentido.

 

2.3. El SE es una partícula que forma parte del mismo verbo DETENERSE.

 

2.4 En LA ABEJA, QUE TRABAJABA ESTÚPIDAMENTE SIN SABER PARA QUÉ NI PARA QUIÉN es una frase nominal que cumple la función sintáctica de COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIA de (¿lugar?) objeto, es una especie de detener la mirada en algo. La abeja es el núcleo de la frase y la determina un artículo definido femenino singular y la califica una oración subordinada adjetiva y otra frase de complemento circunstancial iniciada por la preposición SIN  y los pronombres relativos QUÉ y QUIÉN. ESTÚPIDAMENTE es un adjetivo adverbializado, con el morfema -MENTE; NI  es una conjunción negativa y PARA una preposición.

 

Esta es una ORACIÓN INTRANSITIVA.

 

3.1 El verbo de la tercera oración es TERMINÓ. Tiene los mismos accidentes verbales que los anteriores.

 

3.2 El SUJETO sigue siendo el mismo.

 

3.3 La frase nominal que comienza con la preposición POR y que tiene como núcleo el sustantivo MIEDO determinado por una oración subordinada sustantiva de pertenencia, DE QUE SUS AMIGOS DE ESTE GÉNERO, Y ESPECIALMENTE UNO, tiene como función sintáctica ser COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de causa.

 

3.4 La frase última y compleja COMPARÁNDOLA FAVORABLEMENTE CON LA CIGARRA, QUE EGOÍSTA NO HACÍA MÁS QUE CANTAR Y CANATAR DÁNDOSELAS DE POETA tiene por función sintáctica COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo. Esta frase adverbial tiene como núcleo el  gerundio COMPARÁNDO y un complemento circunstancial representado en la frase nominal CON LA CIGARRA, que además esta calificada por una oración subordinada adjetiva negativa QUE EGOÍSTA NO HACÍA MÁS QUE CANTAR Y CANATAR DÁNDOSELAS DE POETA. Esta oración subordinada adjetiva posee otra subordinada adjetiva QUE CANTAR Y CANTAR, que bien podríamos sustituir así: La cigarra que era egoísta y que no hacía otra cosa que no fuese cantar y cantar. La frase DÁNDOSELAS DE POETA cumple con la función sintáctica de COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL de modo. Su núcleo es otro gerundio,  DANDO. SE es una partícula del verbo DARSE y LAS ES UN PRONOMBRE PERSONAL de tercera persona plural. Aquí el sentido se obtiene por la expresión completa.

 

Esta oración es INTRANSITIVA

 

4.1 El verbo de la cuarta y última oración es DESISTIÓ. Tiene los mismos accidentes verbales de los anteriores. Es intransitivo

 

4.2 El SUJETO de esta oración es el mismo de las anteriores.

 

4.3 La frase DE HACERLO está compuesta por una preposición DE, una forma no personal del verbo HACER y el pronombre personal neutro LO. La función sintáctica de esta frase nominal es de COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL.                                                                                                             

 

Esta es otra oración INTRANSITIVA.

 

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