Funciones del lenguaje

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FUNCIONES DEL LENGUAJE

 

 

 

El énfasis del mensaje lo realiza, en primer lugar, el emisor. A veces aparece en el referente y en ocasiones lo promueve el receptor.

 

 

1. FUNCIÓN EXPRESIVA

 

 

Cuando el énfasis se centra en el emisor y éste apela a sus sentimientos, se pone de manifiesto emotivamente, entonces se dice que el lenguaje cobra un alto grado de expresividad. El emisor desnuda sus estados de ánimo, sus sentimientos. Se trata de una relación altmamente apreciativa, por parte de él, ante el objeto y el receptor. La comunicación se da en el plano de lo afectivo. Este rasgo es propio de la poesía lírica.

 

Un ejemplo de texto bajo estas características puede ser el siguiente:

 

"Esto sentía yo por Garcìa Monge, por su bondad, su generosidad, su estilo paternal: cariño entrañable, que en sus viajes al solar nativo me llevó siempre a visitarlo. ¡Su emoción al abrirme la puerta! ¡Su Sorpresa por cogerlo desprevenido! ¡Su sonrisa grata! Y nos uníamos en un estrecho abrazo, aún más estrecho cuando llegaba la hora de la despedida."1

 

 

  1. FUNCIÓN REPRESENTATIVA

 

 

Ocurre cuando el emisor hace énfasis exclusivamente en el referente. El mensaje se torna objetivo, observable, verificable. Está muy cerca del lenguaje narrativo, propio de la novela y el cuento.

 

 

Ejemplo:

 

 

"A la sazón los terrenos comenzaban a colindar unos con otros. Primero los Morales y los Cotos se unieron por un lado de sus obras. Surgieron entonces los zanjones o los setos de piedra que marcaban el lindero. Más adelante Mena y Vega se encontraron, hacha frente a hacha, fijaron losllímites..."2

 

 

  1. FUNCIÓN APELATIVA

 

 

En este caso el emisor hace énfasis en el destinatario, apela a él, le llama la atención, lo incentiva, lo induce, lo acapara. Es el lenguaje propio del teatro, de los discursos políticos, etc. El vocativo y el imperativo son formas gramaticales usadas con frecuencia, por ello suele encontrarse en el lenguaje galante y propagandístico.

 

Los annuncios en los periódicos, las carteleras de cine, los rótulos en los postes y paredes. Todos ellos desean cambiar la conducta del posible lector para introducirlo en la sociedad de consumo. El fin es vender el producto y para ello se utiliza un lenguaje apelativo, persuasivo y engañoso.

 

EJEMPLO

 

 

"Entretenimiento para toda la familia. La incomparable leyenda mágica de todos los tiempos. Un clásico de Walt Disney en todo su esplendor.

¡Despierta al mundo de las sorpresas".1

 

Es necesario aclarar que un texto puede ser fundamentalmente expresivo, representativo o apelativo, pero lo esperable es que las tres funciones se encuentren simultáneamente en él. Lo que sucede es que una función predomina sobre las otras. En el lenguaje literario, la función expresiva priva en la lírica, la representativa, en la narrativa y la apelativa, en el drama.

 

 

EJERCICIO No. 5.

 

 

Clasifique los siguientes mensajes según la función predominante del lenguaje. De ser posible corríjalos.

 

 

1. "Invertir su dinero en una sola empresa que lo invierte en una sola aactividad es muy peligroso. Es como poner los huevos en una sola canasta. Si esta se vuelca, todos los huevos se quiebran. No se ate a una sola actividad. No ponga los huevos en una sola canasta. Analícelo. Converse con nosotros."1

 

2. "Consiga, un canoso exprimer Ministro y ex- ministro del interior, respetado en todo aspecto político por su integridad, juró a la Presidencia, un cargo básicamente ceremonial en Italia, pocos minutos antes de las 5.p.m."3

 

3. "Estás como idiota. Fijate en la milpa. El ternero se murió de puro descuido. Estás desanimado. Vos te desanimás de todo. Sos muy flojo. Aguantemos estos malos ltiempos. No van a ser eternos. ¿Te has fijado en lo bonito que está el cañal? ¿No has pensado en que tal vez se le saque algo a esa caña? ¡Un trapiche, Juan! ¡Con un trapiche estarías salvado...!"1

 



1 Sáenz, Vicente. Ensayos Escogidos. Ed. Costa Rica, San José, 1983,  p. 368.

2 Dobles, Fabián. El sitio de las abras. Ed. Costa Rica, San José, 1977, p. 34.

1 En : La Nación, San José, 4 de julio de 1985, p. 42-A. Todos los medios de comunicación

2 En: La Nación, San José, 3 de abril de 1982. p. 5-A.

3  En: La Nación, San José, 12 de octubre de 1984, p. 12-A.

1 Herrera García, Adolfo. Juan Varela. Ed. Costa Rica, San José, 1977, p. 35.

Barreras de la comunicación: c. Precisión. cont...

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       C. PRECISIÓN

 

 

Ésta consiste en la exactitud rigurosa cuando nos expresamos. Por lo general se acompaña de la concisión y la brevedad.

 

Se debe buscar la precisión en la palabra y la concisión en la oración. Se es conciso cuando no se puede eliminar una palabra sin afetar el sentido de la oración.

 

Para lograr precisión, recomendamos:


1. Evitar términos vagos, tales como, una serie, algunos, muchos, diversos, ciertos, varios. Estas palabras indefinidas suelen usarse si el emisor lo desea de esa manera expresa.

 

2. Usar términos concretos y evitar los abstractos, siempre que la intención sea objetivar.

 

3. Si el texto es científico o  discursivo, evitar el lenguaje figurativo, en lo posible.

 

4. Procurar un lenguaje unívoco y no plurisémico.

 

 

D. CORRECCIÓN

 

 

Se debe utilizar la corrección en la presentación formal de un escrito. Es necesario aplicar el uso correcto de las normas gramaticales y ortográficas del lenguaje.

 

Algunas preguntas nos ayudarán a verificar si nuestros escritos tienen una corrección aceptable.

 

1. ¿Se ajusta la ortografía de las palabras usadas a los principios y normas establecidos por la Real Academia?

 

2. ¿Hay repeticiones involucradas de partículas, tales como, "para", "que", o de terminaciones  como, "-ar,"  "-er", "-ir". "ido", "-ado", "-ando", "-iendo", "-ción"? Esto es lo que se llama cacofonía.

 

4. ¿Es correcto el tiempo utilizado en los verbos con respecto al sujeto? En otras palabras revisar detenidamente la concordancia, no solo en los verbos sino en los sustantivos, adjetivos y artículos.

 

5. ¿Ha incurrido en el error de "solecismo" (altera el uso correcto de la sintaxis del lenguaje) en el uso de los gerundios, pronombres, artículos, preposiciones, adverbios, etc.,?

 

6. ¿Utilizó muchas frases frases hechas, gastadas por el uso constante? Es lo que llamamos lugares comunes, frases trilladas.

 

7. ¿Empleó el vocablo apropiado en cada caso, o por el contrario usó una serie de palabras comodines, tales como, "cosa", "esto", "hacer". Y lo que es peor, muletillas o frases como "o sea", "en otro orden de cosas", etc.

 

8. ¿Hay concordancia  (plural o singular) entre el sujeto y la forma verbal?

 

9. ¿Hay repeticiones innecesarias de un mismo sujeto?

 

10. ¿ Acepta la Real Academia los términos o giros empleados?

 

11. ¿Utilizó correctamente los signos de puntuación?

 

 

E. ORIGINALIDAD

 

 

En la redacción no se debe recurrir a palabras o estructuras muy comunes. El mensaje debe expresar su natural originalidad, ser expontáneo y propio. Hoy es difícil obtener este requisito pues todo parece estar enlatado y existen fórmulas hechas hasta para expresar hasta un dolor.

 

F. UNIDAD

 

 

El mensaje trasmitido debe ser completo e incluir todas las ideas exigidas por el tema tratado.

 

Se reconoce falta de originalidad en un escrito si:

 

1. El título no representa la idea central del tema tratado.

 

2. Las oraciones de un párrafo no se relacionan entre sí.

 

Se exagera la presentación de detalles, accidentes lo que impide la interpretación correcta de la idea fundamental.

 

 

G. COHERENCIA

 

 

La coherencia exige un enlace lógico entre las ideas que se expresan en un escrito. Un texto es coherente si entre los títulos, subtítulos, cuadros estadísticos, gráficos, frases de transición, citas, deducciones, inducciones, generalizaciones, conclusiones, etc., existe coherencia.

 

En un párrafo ordenado, el lector sufre pocos tropiezos al leer y no padece trastornos en su pensamiento, ni saltos abruptos, ni dudas. En cambio, en un escrito incoherente, el lector siente que lee un mosaico de "ideas" sin sentido.

 

 

                                         EJERCICIO No 3.

 

Las siguientes frases contienen palabras supérfluas. Elimínelas y redáctelas nuevamente.

 

1. Cumplo con la obligación de comunicarles que en un futuro muy cercano me iré para siempre de esta isla.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

                                                                                          

 

2. En el caso de que la avería no se reparase, el barco naufragaría.

 

 

 

 

3. En vista del hecho de que usted desea adquirir la nacionalidad costarricense, se le ruega envíe lo antes posible los documentos impresicibles para iniciar la gestión.

 

 

 

4. Le suplico me haga el favor de darme cuenta si en esa zona ha llovido día y noche durante la última semana

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5. El próximo domingo se llevará a cabo la final del campeonato juvenil; con posterioridad le comunicaré el resultado.

 

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

6. En el presente momento todos se encuentran en el velatorio, con excepción de Luisa.

 

 

7. Redacte la carta en forma similar a la que tenía a la que tenía originalmente.

 

 

8. Debido a la prohibición de importar vehículos de lujo; se recomienda a los automovilistas mejorar el mantenimiento de sus carros.

 

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

9. Permítame informarle que hoy sé que no eres tú quien yo creía.

 

 

10. Hay que tener en acuenta el hecho de que el ángel que sabía el secreto no volvió nunca más.

 

 

 

 

EJERCICIO No. 4

 

 

 

Redacte los siguientes textos nuevamente y elimine lo innecesario.

 

 

1. "Bajo impresión tan profundamente nacionalista de los mexicanos, en su más justo sentido de autonomía; ha crecido el amor a Hispanoamérica en estas alturas de la Gran Tenochtitlaan, que así celebra sus principales gestas patrióticas, pienso con unción en el visionario sacerdote de los ojos verdes, que el 16 de septiembre de 1810 puso en movimiento el ideal de independencia de la Nueva España. Pero pienso también en Guatemala, pienso en Centroamérica, conturbado el ánimo, al advertir que allí tienen más fuerza los bananos que los próceres."

 

 

TEXTO CORREGIDO

 

 

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2. "El poder pasó de unas manos blancas a otras manos blancas, mestizas o mulatas, pero el terrateniente siguió como dueño absoluto del latifundio. Y siguió como siervo del amo criollo o de los nuevos ricos, y como esclavo de la tierra y como esclavo de la misma, sin esperanzas de mejorar su suerte en este mundo sino en la gloria eterna, sin noción de patria ni noción de autonomía, el enorme conglomerado de los trabajadores indígenas, vencidos y expropiados primero por el conquistador y después, por la casta dominante, aristocratizada o semibárbara, con el poderoso auxilio espiritual del clero."

 

 

TEXTO CORREGIDO

 

 

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Barreras de la comunicación

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BARRERAS DE LA COMUNICACIÓN

 

 

 

La acomunicación humana en el quehacer cotidiano, se ve obstruída  por una serie de barreras que causan impedimentos totales o parciales para que la trasmisión esperada resulte diáfana. Estas barreras son de diferente naturaleza.

 

Véamos algunas:

 

 

  1. SEMÁNTICAS

 

 

Consiste en el empleo de vocablos con acepciones diversas, significaciones figuradas o que exigen un especial sentido contextual.

 

Ofrecemos algunas soluciones para evitar  malas interpretaciones.

 

    1. Emplear el mismo código entre el emisor y el receptor.
    2. Aclarar términos desconocidos o con valores semánticos peyorativos o diversos.
    3. Evitar la polisemia es decir ofrecer un lenguaje unívoco.
    4. Evitar la polinimia.
    5. Explicar los objetivos del mensaje.
    6. Desarrollar habilidades comunicativas básicas, tales como el hablar, escribir, saber escuchar y reflexionar. Estas últimas son de carácter remedial y preventivo.

 

  1. FÍSICAS

 

 

Éstas se presentan cuando los medios meramente materiales utilizados para transportar el mensaje,  no permiten o son inadecuados, para que éste llegue en forma clara al receptor. Como ejemplo podemos señalar la letra ilegible, un micrófono en mal estado, el ruido ambiental, etc.

 

Ofrecemos algunas soluciones a este problema de la comunicación.

 

    1. Usar varios canales simultáneamente.
    2. Repetir partes fundamentales del mensaje.
    3. Facilitar, con palabras relacionadas la interpretación contextual.
    4. Conocer las características de cada canal.
    5. Revisar los aparatos que se van a utilizar con anterioridad y cerciorarse de que están en buen estado.
    6. Rehuír medios ambientales hostiles para el receptor y facilitar su correcta audición.

 

 

3. FISIOLÓGICAS

 

 

Estas barreras se producen cuando las personas que intervienen en el proceso de la comunicación presentan deficiencias auditivas, de articulación o de otra índole fisiológica. Por ejemplo el tartamudeo, el uso reiterativo de muletillas, etc.

 

Las siguientes son algunas soluciones al respecto. Sabemos que algunos problemas de articulacaión son inevitables.

 

  1. Comprobar la llegada del mensaje y su veracidad.
  2. Seleccionar otros medios que eviten el problema fisiológico.
  3. Ofrecer variados ejemplos de verificación.

 

 

  1. PSICOLÓGICAS

 

 

Tanto en el emisor como en el receptor pueden aparecer inhibiciones, prejuicios, etc., que gracias a ese modo particular que se tiene del mundo, los hace entender lo que quieren y no lo que escuchan. En muchos casos son verdaderas barreras ideológicas. Si ese mensaje lo dijo un negro, es falso o si proviene de Fidel Castro, es falso. Suelen oírse frases como la siguiente. "No le haga caso, eso lo dijo una mujer". En realidad son falacias, a veces de autoridad y en otras de negación, por credo, etnia, o ideología. El receptor debe deshacerse de todo prejuicio y decodificar el mensaje sin esas barreras.

 

Damos algunas soluciones prácticas para evitar este problema de comunicación

 

  1. Evitar los prejuicios, evaluar el mensaje y no al emisor.
  2. Comprender las necesidades del interlocutor.
  3. Evitar reacciones emocionales internas.
  4. Tener confianza en sí mismo.
  5. Alicar la reflexión y el sentido lógico y no las interpretaciones emocionales o biserales.

 

 

  1. ADMINISTRATIVAS

 

 

Se definen como los obstáculos producidos por la burocracia administrativa y surgen como consecuencia de la estructura y funcionamiento defectuoso en la organización y el lugar que ocupa cada individuo en ella. Van desde fórmulas, giros, apelaciones, etc. Hasta atenciones especiales a jerarcas por medio de frases ambiguas.

 

Esto se puede evitar sí:

 

  1. Se eliminan los intermediarios.
  2. Se fomenta la coordinación
  3. Se planifica la comunicación
  4. Se redactan los documentos en forma atractiva y unívoca.
  5. Se respalda  las palabras con los hechos.
  6. Se disminuyen al máximo las barreras jerárquicas.
  7. Se simplifican las líneas de mando.
  8. Se evita anteponer la posición ideológica del emisor.

 

 

 

EJERCICIO No. 2.

 

 

A continuación se dan diez soluciones a diferentes barreras de la comunicación. Escriba en los espacios subrayados el nombre del tipo de la barrera correspondiente, en cada una de ellas.

 

SOLUCIONES

 

1. Usar varios canales simultáneamente.        ______________________

 

2. Evitar intermediarios.                                  _____________________

 

3. Comprobar la llegada del mensaje.              _____________________

 

4. Evitar las polisemias.                                    ____________________

 

5. Explicar los objetivos.                                  ____________________

 

6. Ejemplificar.                                                 ____________________

 

7. Simplificar las líneas de mando.                   _____________________

 

8. Establecer la confianza.                                _____________________

 

9. Repetir partes del mensaje.                           ____________________

 

10. Emplear un lenguaje similar.                      _____________________

 

 

TIPOS DE COMUNICACIÓN

 

 

 

La comunicación se puede clasificar en formas diferentes, pero para nuestro propósito, hacemos la diferencia solamente entre la forma oral y la escrita. La comunicación oral utiliza como código lingüístico, el lenguaje articulado. En cambio la escrita emplea un sustituto del lenguaje, que es la escritura alfabética.

 

Con cierta regularidad, el hombre hace uso de la escritura para comunicarse mediante, por ejemplo, una carta, un examen, un informe, una invitación, etc. Todas éstas son formas de expresión escrita. Por lo tanto, es indispensable dominar algunos conceptos básicos de redacción, gramática, semántica, morfología y ortografía.

 

 

CARACTERÍSTICAS DE LA COMUNICACIÓN ESCRITA

 

 

Toda comunicación escrita debe cumplir con los siguientes requisitos:  claridad, brevedad, precisión, correccion, originalidad, unidad y coherencia.

 

 

    1. CLARIDAD

 

 

Es una caracteristica del texto bien escrito. Enemigos de ellla  son la oracion larga y los errores de construccion , tales como la falta de concordancia y la ordenacion impropia de las palabras.

 

Igualmente la ausencia de enlace entre una oracion y otra es causa de ambigüedad .

 

Para evitar la oración larga, se debe:

 

-         Incluir en la oracón una sola idea importante.

-         Si es necesario subordinar ideas, limitarlas a una por oración.

-         Tratar de expresar con orciones simples, construcción sintáctica logica (sujeto- vervo- complemento directo).

-         Vijilar el uso de la conjuncion "y". Esta solo une elementos de una misma clase.

-         Evitar las oraciones intercaladas y todo tipo de rodeo.

-         Dar instrucciones, enumerar.

Y para no incurrir en errores de construcción, que se prestan a dobles interpretaciones, se sugieren las siguientes normas:

 

-         Evitar las faltas de concordadncia:

-         Colocar los modificativos lo más cerca posible de sus asendentes.

-         Evitar el uso de "su" o "sus". Enlazar correctamente las oraciones. Son esenciales palabras y frases de transicion como: sin envargo, pues, además, finalmente, después, etc.

-         Y no: caer en el extremo de la orración telegráfica con el afan de conseguir brevedad.

 

 

    1. BREVEDAD

 

 

Es deseable que la persona que habla o escribe un mensaje exprese el máximo de ideas con un mínimo de palabras. De esta manera la exposición de los hechos, ideas, sentimientos, etc. gana en fuerza expresiva y simplifica. Se debe hacer acopio del dicho popular sabio: "Un mensaje, si es bueno y breve, es doblemente mejor".

 

La brevedad del mensaje facilita la facultad de recordar. Si el mensaje se presenta con pocas, escogidas y adecuadas palabras, la información es mejor retenida y decodificada por parte del receptor. Como consejo práctico debe evitarse el uso de más de 35 palabras en una oración gramatical y construir párrafos que no rebasen las cuatro oraciones, si ello es posible. Es conveniente eliminar palabras inútiles, de relleno o repetitivas porque no agregan nada al significado del mensaje y desde luego se debe evitar detalles obvios e innecesarios.

 

 

FRASES RECARGADAS                                                  FRASES CONCISAS

 

 

1. Hay varios problemas en los                                     En estos problemas consideramos

cuales se debería considerar que...                                      que.

 

2. Hay que tener en mente el hecho                              Recuerde que...

de que...

 

3. Permítame expresarle que...                                     Te expreso que...

 

4. En vista del hecho de que...                                      Dado que...

 

5. La opinión general entre la ma-                                 Muchos ministros opinan que...

yoría de los ministros parece ser ...  

 

6. En el día de hoy...                                                    Hoy...

 

7. Llegó en el instante en que...                                    Llegó cuando...

 

8. Le ruego tenga a bien enviarme...                            Sìrvase enviarme...

 

9. Con posterioridad...                                               Luego...

 

10. Ocasionaron la ruina de la cosecha...                   Arruinaron la cosecha...

 

11. Llevar a cabo una encuesta...                              Encuestar o Hacer una encuesta.

 

12. Primero que nada...                                            Primero...

 

13. Lapso de tiempo...                                             Lapso...

 

14. En el presente momento...                                  Ahora...

 

15. Imploro el favor...                                              Por favor...

 

16. En el caso de que...                                            Si...

 

17. Tiene un valor de cien colones...                        Vale cien colones...

 

18. Con el fin de arreglar...                                      Para arreglar...

 

19. El MOPT ha efectuado la construcción...           El MOPT construyó...

 

20. Cumplo con mi deber de informarles...              Les informo...

 

21. En una forma semejante a...                             Como...

 

22. Por la cantidad de...                                         Por...

 

23. En un futuro muy cercano...                              Muy pronto...

 

24. Una proporción muy considerable de años...      Muchos años...

 

25. Durante el año en curso...                                  Durante el 2005...

 

26. Un número de 10 apartamentos...                     Diez apartamentos...

 

 

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FUENTE 1                                          MENSAJE                          CANAL

RECEPTOR

 

Habilidad para              Elementos                Estructuras                     VER

la comunicación            Contenido              Trato y Clave               Habilidad para

                                                                                                     Comunicación

Actitudes                                                                                   

                                                                                                           OÍR

Conocimientos                                                                              Actitudes

 

Sistema Social                                                                                   SENTIR

                                                                                                   Conocimientos

Cultura

 

Conocimientos

Sistema Social

Cultura

   EJERCICIO Nº. 1

 

 

 

  1. De acuerdo con lo expuesto elabore un concepto de comunicación.

 

 

  1. Construya un esquema (siguiendo al modelo de Berlo) que represente el plan para escribir una carta. Explique el proceso de comunicasion.

 

  1. Haga concordar la columna de la izquierda (concepto), con la derecha (definiciones). Coloque los números en los paréntisis correspondientes.

 

 

  1. Receptor                                         (  ) Sistema de signos.
  2. Lengua inglesa                                 (  ) Codificación de mensajes orales y escritos.
  3. Tratamiento del mensaje                  (  ) Respuesta obtenida.
  4. Ruido                                              (  ) Descifradores de códigos.
  5. Canal                                              (  ) Recibidor de un mensaje.
  6. Retroalimentación              (  ) Código para transmitir un mensaje a un inglés.

                                                 

  1. Código                                  (  ) Elemento que fija la fidelidad de un mensaje
  2.        
  3. Oír y leer                                         (  ) Decisión que toma el emisor en cuanto al

                                                                    procedimiento para escribir un mensaje.

 

  1. Decodificar                                      (  ) Medio que trasmite un mensaje.

 

  1. Escribir y hablar                              (  ) Decodificación de mensajes orales y escritos.

 

  1. Vista, oído, tacto, gusto y olfato     (  ) Decodificación de mensajes orales y escritos.

 

  1. Emisor

 



1 Berlo, David. El proceso de la comunicación. Holdt, Rinehart and Wiston Inc, Nueva York,  1960, P. 34.

Redacción: La Comunicación

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LA COMUNICACIÓN

 

-Elementos básicos de la comunicación.

-Barreras de la comunicación.

-Tipos de comunicación.

-Funciones del lenguaje.

 

 

 

OBJETIVOS

 

El estudiante será capaz de:

 

  1. Apreciar el mecanismo de  la comunicación.
  2. definir el concepto de la comunicación.
  3. Distinguir qué es emisor, receptor, código, canal, mensaje, referente, ruido y retroalimentación.
  4. Diferenciar las barreras de la comunicación y sus posibles soluciones.
  5. Discriminar entre comunicación oral y escrita.
  6. Enumerar y definir los requisitos de la comunicación escrita.
  7. Precisar algunas funciones del lenguaje.

 

 

El objetivo de este capítulo es aproximarnos al complejo fenómeno de la comunicación.

Cuando se hace un recuento histórico de la teoría de la comunicación, se aprecia una coincidencia entre el estudio y el surgimiento de teorías descriptivas de este fenómeno, así como el auge de los medios masivos de comunicación, prensa, radio y televisión.

 

Dado que los múltiples aspectos de la comunicación se abordan desde varias perspectivas disciplinarias, se pueden señalar variados esfuerzos por definir el hecho comunicativo. Observemos algunos de ellos:

 

Comunicación  proviene del latín "comunicare", poner en común. Es un proceso mediante el cual  se transmiten significados de una persona a otra (s).

Según Dance1, la comunicación se define como la demanda de una respuesta.  Esta definición involucra tanto a seres animados como inmediatos, inmersos en una relación comunicativa.

 

Formas especificas de la comunicación son:

La danza en abejas o los contactos de las antenas de las hormigas. No serán abordados, sino que la definición del término se limitará solo a fenómenos de la comunicación humana. Ésta se define, ante todo, como un "proceso", es decir, un fenómeno que se actualice en un espacio concreto y en una dimensión temporal determinada. Se realiza por medio de la enunciación: Emisión, conducción y recepción de un mensaje

Otro concepto de comunicación lo ofrece Ricardo Noceda:

 

"En su sentido estricto la comunicación no es un hecho o una sustancia, sino un estado resultante del ejercicio de la facultad privativa del hombre." 1

                                                                                        

 

El proceso de la comunicación se puede representar gráficamente así:

 

 

EMISOR A        CÓDIGO        MENSAJE           CANAL           RECEPYOR 

 FUENTE

 

RECEPTOR              CANAL    MENSAJE         CÓDIGO         EMISOR B

 DECODIFICADOR  

 

 

La traducción del grafico es: El emisor  A o fuente codifica un mensaje y lo transmite por medio de un canal a un receptor.

Luego el proceso se repite, partiendo del receptor que actúa como emisor B, quien codifica su respuesta para construir otro mensaje que transmitirá a través de un canal al receptor (que fue antes emisor)

 

 

 ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN

 

 

Los elementos que intervienen en una situación comunicativa  son los siguientes:

 

a.      EMISOR

 

Éste es donde surge el objetivo y la razón para comunicarse.

 

Esta fuente puede ser una persona, un grupo de personas de una institución u otros tipos, siempre que deseen comunicarse con receptores.

 

Desde el punto de vista "material" de la comunicación, se debe distinguir entre un emisor humano y un artefacto destinado exclusivamente para emitir una señal. El primero será el "destinado  o fuente "y el segundo, el "transmisor".

 

 

DETERMINANTES PARA EL COMUNICADOR

 

 

En el proceso de la comunicación hay factores que determinan cómo va a operar el emisor.

 

1.      Facilidades para comunicarse, habilidad de pensar, escribir, dibujar, hablar, etc.

2.      Actitudes hacia:

 

a.       El tema que comunica.

b.      Su público.

c.       Sí mismo.

d.      Otros factores.

             

                  3. Conocimiento de:

                           

                                 a. El tema.

                                 b. El público.

                                 c. El código

 

 

4.      El sistema social en el que actúa:

 

a.       ¿Quiénes son sus amigos?

b.      ¿Cuál es su rol o asociación (religioso, educativo)?

c.       ¿A qué grupo pertenece?

d.      ¿Cuáles son sus antecedentes sociales?

 

 

b.      RECEPTOR

 

Es el destinatario de lo que se comunica. Es el actor social o ficticio que conforma el término del acto de la comunicación.

Todos los factores que actúan sobre la fuente lo hacen sobre el receptor.

Esto quiere decir que el papel del destinatario no e pasivo: en el instante de la recepción del mensaje, éste será captado y mediatizado por la personalidad del oyente, por  su sistema de varones, sus conocimientos, sus actitudes, sus expectativas, su ideología, etc.

 

c.       MENSAJE

 

Está construido sobre la base de un conjunto de signos codificados, y tiene como finalidad comunicar e informar. Se constituye en la idea o conjunto de ideas que nacen del emisor; Es el producto material de la comunicación.

 

Cuando se estudia el mensaje se presentan tres factores:

 

  1. CÓDIGO

 

Es el conjunto de símbolos que tienen un significado común para el emisor y el receptor (comunidad lingüística).

 

  1. CONTENIDO

    

      Es la significación. Es el informe que proporciona la fuente.

 

  1.  TRATAMIENTO

 

Tiene relación con la manera de emitir la información, con las características individuales de la fuente, su propósito y lo que desea lograr del receptor. Todo emisor, cuando emite un mensaje, debe antes decidir, qué datos desea brindar, el orden de presentación, con qué detalle los va a considerar, en cuáles de ellos va a poner énfasis, etc.

 

d.      CANAL

 

Es el medio que hace posible la transmisión física del mensaje y que permite el contacto entre el emisor y el receptor. En otros términos, los canales de comunicación son maneras de representar el mensaje para que éste pueda ser visto, oído y paladeado.

 

e.      REFERENTE

 

Está constituido por el contexto, el conjunto de circunstancias en donde se realiza el acto de comunicación y por los objetos reales a los que refiere el mensaje. Este concepto alude al contexto en que se inserta el acto individual, así  como los factores de espacio, tiempo, condiciones sociales que afectan su desarrollo.

 

f.        RUIDO

 

Es un fenómeno perturbador de la comunicación que distorsiona la calidad del mensaje. El ruido puede  afectar varios elementos del proceso en forma continua o simultánea al emisor, mensaje, canal o referente.

 

Se puede definir también como toda interferencia que altera la armonía de los elementos. Por ello el mensaje no llega al receptor con la fidelidad deseada, y si llega es recibido en forma distorsionada.

 

g.         RETROALIMENTACIÓN

 

Es la respuesta del receptor al emisor y viceversa. Tal reacción da seguridad a quien la obtiene, de sí su mensaje fue recibido, de cómo fue recibido y si fue correctamente descifrado.

 

La retroalimentación permite hacer las correcciones necesarias, encaminadas al logro de los objetivos trazados inicialmente.

 

David Berlo representó este complejo fenómeno de la comunicación con el siguiente esquema:

 



1 F. Dances. Hacia una y teoría de la comunicación humana., Ed. Troquel, Buenos

­­­Aires, 1977, p.61.

 

1 Noceda, Ricardo. El libro y la comunicación social. Ed.Troquel, Buenos Aires, 1973, p. 67.

CARTA A DON EMILIO

 

Heredia, octubre 31 de 1925

 

 

Se muy bien, mi estimado don Emilio, que su expresión de condolencia es sincera. Pero aún siendo solo obra de cortesía, se la agradecería yo cordial y profundamente. Tengo, desde que yo era niño, una grata impresión de Ud. Más tarde aprendí a admirarlo. Sus palabras, pues, tienen para mí, especial significación.

 

Entiendo que más de una vez ha sabido usted que siempre he estado agradecido por los excelentes servicios que Ud. Le ha prestado y le presta a la Escuela Normal. Es algo que hemos comentado frecuentemente con los alumnos, porque en más de un aspecto tiene para ellos y para todos, el sentido de un ejemplo admirable. Hace Ud lo que no hacen muchos costarricenses radicados en ése, y en otros países, y que viven en condiciones que podríamos obligarlos a interesarse de algún modo por los asuntos de éste. Varias veces, en tiempos recientes, tuve ocasión de comentar con mi padre tal situación.

 

Perdóneme el que en una carta de esta índole y animado por la atrayente confianza que Ud. Inspira, me permita hacerle un ruego.

 

Quiero adquirir para la próxima navidad varios juguetes para mis niños y temo que no haya ocasión ya de pedirlos; aparte de que no sé, por falta de direcciones cómo hacerlo.

 

Los juguetes son: un mecano o juego de construcción mecánica, del tipo del que los magazines anuncian a veces con el nombre de Erector, de un valor aproximado de $ 5.00, pues lo deseo de buena calidad y para un niño que revela aptitudes mecánicas, un trencito eléctrico, pero no de los que funcionan con la corriente común; un sccoper de pie, llanta de hule, para un niño de tres años. Puedo disponer para esa compra, sin incluir fletes, comisión, etc. de una suma no mayor de $ 15.00.

 

Pero es entendido que Ud. No debe sentirse obligado  en ninguna forma a hacer la gestión y que si no pudiera o no creyese conveniente hacerla, no por eso me resentiría yo. Mi estimación no puede depender de circunstancias semejantes. Sí me haría un servicio especial, si, en el caso de no poder atenderme, se sirviera avisármelo a vuelta de correo. Es entendido que la suma total que Ud. Indicara, se la enviaría apenas recibiera su indicación.

 

Es posible que esta oportunidad nos acerque más, lo que me agradaría mucho, especialmente si tal acercamiento diera lugar a que en algo le sirviera su agradecido y affmo. Servidor,

 

Omar Dengo

 

 

CARTA A DON EMILIO

 

San José, enero de 1926

 

 

Muy estimado don Emilio:

 

Recibí su estimable carta antes que la cuenta.

 

Vuelvo a darle las gracias. Pero tengo algo que decirle acerca de mi cuenta personal (de $ 1.41) y de otro asunto. Como Ud. Recordará, hace algún tiempo le escribí para pedirle que esa cuenta se la pagaría como parte de un pedido que pensaba encargarle para navidad. Me di cuenta después de que no había tiempo de hacer el pedido y esperé otra oportunidad: ésta. Ocurre que necesito un cochecillo para una niñita que tiene ahora 4 meses, adaptable a las conveniencias de llevarla a paseara o dejarla, dentro de la casa, dormir en él. Tales cochecillos valen aquí ¢ 200.00 y ¢ 300.00 y se me ocurre que Ud. Puede conseguirme uno -aunque la apariencia sea modesta- por diez $ 10 o $ 12. Si esto es posible, hágame el servicio de enviarme un cochecito tan pronto como le sea dable. A vuelta de correo le enviaré el valor respectivo más la pequeña suma adeudada.

 

El otro asunto es el siguiente: mi situación pecuniaria es, en general, mala, pues mi sueldo apenas me permite pasar y no tengo dentro de la enseñanza posibilidades de mejorarlo; no quiero tampoco dejarlo para tomar mi otro camino, el de la abogacía, pues no me satisface íntimamente ese camino, ni el corazón me deja apartarme de la enseñanza, donde hay tanto que hacer todavía, a pesar de las dificultades. La política no es mi camino y, a pesar de que se me estima, no tengo aquí el apoyo de nadie para pensar en una obra sinceramente inspirada en principios. Lamento ahora no haberme encontrado oportunamente en condiciones de aprender un oficio y estoy pensando en adquirir uno que podría ayudarme modestamente, pues solo aspiro a obtener una modesta entrada que contribuya a evitarme los riesgos de mantener mi presupuesto desequilibrado. Quizás un taller de fotografiado me ayudaría y me daría la base para el posible aprendizaje de alguno de mis hijos. Aquí hay más trabajo de esa clase cada día, lo pagan bien y solamente dos talleres trabajan (Baixench y Canossa) ambos, a lo que entiendo, con procedimientos que ya son anticuados. Usted recibe nuestros periódicos y revistas y ve lo que se hace y lo que no se hace. Supongo que caben en nuestro ambiente muchos progresos siquiera modestos. Usted puede aconsejarme sobre la posibilidad de hacer un ensayo en el caso de que el asunto exija solamente medios mecánicos. Usted puede aconsejarme acerca de máquinas, precios, materiales, libros para estudiar o cursos por correspondencia si los hay; y más adelante, si así conviene a usted, podría ayudarme a hacer compras, et.

 

Sé que sus ocupaciones difícilmente le dejarán alguna ocasión de pensar en el problema, pero confío en que su benevolencia lo moverá alguna vez a interesarse en esta situación de su amigo. Podría pensar también, pues el asunto me atrae mucho, en máquinas de encuadernara (empastar), de fabricar sellos de hule, de imprimir tarjetas, etc.

 

Permítame concluir con la afirmación de que recurro a usted porque aprecio el hecho de que es una persona que sabe realmente cuál es y cuán amargo el significado de la lucha de un hombree honrado contra un ambiente como el nuestro.

 

Lo saluda con toda estimación su agradecido servidor y affmo. Amigo,

 

Omar Dengo

 

 

CARTA A DON EMILIO

 

 

Heredia, 21 de febrero de 1928

 

Muy distinguido amigo:

 

Me agrada mucho referirme a su carta del 29 de Enero, llegada a Heredia mientras estaaba yo en el campo. Ya hemos comenzado a ensayar el polígrafo, con resultado satisfactorio. Más adelante recurriremos a su amabilidad con alguna nueva molestia.

 

He conversado con Guerrero acerca de las interesantes y generosas insinuaciones de Ud. El tiene en prensa un folleto sobre la situación  del país en cuanto a analfabetismo y entiendo que una vez editado se servirá de la amabilidad de Ud. Para hacer circular algunos ejemplares en los Estados Unidos, por aparte de los que envíe a ciertos centros educativos. Es de aplaudir su interés en esos problemas que aquí no consiguen preocupar seriamente ni a los que aparecen como "hombres de estado".

 

 

CARTA A JOAQUÍN FERNÁNDEZ MONTÚFAR

 

 

Heredia, abril de 1927

 

 

Tengo el gusto, estimado Joaquín, de referirme a tu carta y a tu hoja, tan gratas ambas, tan generosa la primera y tan interesante la segunda. Muchas gracias por lo que, para honrarme, concientes en decir.

 

Pero tendrás que excusarme. De esto, preferiría conversar a escribir. Para escribir tendría que ocupar mucho tiempo y mucho espacio; y, además, no haría tanto como externar un parecer, sino que comentaría los tuyos en los cuales encuentro tanto conocimiento de la materia, tanta facilidad para analizar las ideas y para expresarlas galanamente y con la fogosidad de un digno nieto de un ilustre abuelo.

 

Mi parecer no merece la pena -mal barítono y peor actor- de ser oído. No entiendo, por añadidura de asuntos legales a pesar de que pasé por la Escuela de Derecho y estudié allí,  tan mal como solían enseñarlo, lo que querían enseñar: la Ley más que el Derecho. Y de la historia de nuestro país sin historia, apenas si algo voy aprendiendo. Supongo que, doctrinas republicanas y democráticas aparte, hay  reelecciones buenas, malas y mixtas, -según clasificación y lógica de Pedro Grullo; como supongo que no sea fácilmente conciliable tal materia con las actuales realidades sociales, que no obedecen a códigos ni a preconceptos de cuerpo doctrinario. Sociológicamente -no digo jurídicamente- ¿qué sería la soberanía popular?

 

Supongo que lo temible está en las reelecciones que podrían resultar reincidencias.

 

En el caso de lo que ahora preocupa la imaginación de un señor Portugués, creo que tú has dicho muy bien lo esencial, sin comprometer su "exaltada" admiración a don Ricardo.

 

¿Qué entre yo a hacer fila entre los combatientes de un partido político? No, Joaquincito; y de ello alguna vez hablaremos. Tengo muchos temores de los que tú tienes, pero no bastan a moverme. Saldría de me rincón a encontrar solo amarguras y ningún servicio prestaría. Para servirle a mi país, me basta el cultivo asiduo de este lote en que planté la tienda. Y he puesto en lo alto  de ésta una bandera que me parece que está a mayor altura, por la esperanza que simboliza, de los vivas que pegan los políticos en las puertas,

 

La mano agradecida de,

 

Omar

 Señor don Miguel Obregón L.

 Secretario de Estado en el Despacho

 De estadística Pública, San José.

 

 

RESPUESTA AL OFRECIMIENTO DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES

 

 

Muy estimado don Carlos:

 

Para usted1 es grande mi gratitud. Después de la generosidad con que usted ame trató en nuestra última conversación, vengo a encontrar que don Luis Felipe González me trae, de parte de usted, la reiterada insinuación de que reflexione nuevamente sobre si debo o no aceptar la Secretaría de Relaciones exteriores.

 

Mi respuesta tiene que ser esta vez también, la respuesta negativa que hube de darle a don Ricardo.

 

No soy apto para el ejercicio de tales funciones, no sé si podría llegar a serlo y, si supiera que lo llegaría a ser, o que lo soy, tampoco querría trabajaren un campo extraño a mis actividades. No debo abandonar mi carrera de Profesor, a la que me ata el corazón, y menos debo abandonarla para entrar en una zona en la cual no hay campo para obra del espíritu, y en la cual, con daño del Gobierno y del país de hombres bien preparados, por lo menos en la apariencia, y sería peor la situación tratándose de mí, que no tengo ni la preparación ni la apariencia.

 

Como le dije a usted no sé siquiera cómo se llevan los vestidos que usan los diplomáticos, y esto que parece no tener importancia tiene para mí la de que, con el vestido viene la genuflexión, la copa de champagne y la mentira amable como ejercicio cotidiano. No quiero eso para mis hijos, no lo quiero para los profesores, no lo quiero para mí.

 

Usted me perdonará la franqueza con que debo hablarle.

 

Cuanto acompañar a don Ricardo, yo lo acompaño en mi corazón mientras hay tantos que lo sacrifican. Acompañarlo en el gobierno no sería sacrificarse para él sino por los que han tenido fuerza bastante para lograr que la Educación Pública se convirtiese en objeto de ofrecimientos. Debía se objeto de planes de gobierno.

 

Por don Ricardo lo que puedo hacer es serle leal, de modo pleno, desear que triunfe en el gobierno y contribuir en lo que yo pueda, a que nuestros esfuerzos en el campo educacional sigan estando por encima del interés de individuo o grupo y libres del atentado de las ambiciones. De las extrañas y de las que por obra de la vida pudieran roernos el espíritu.

 

Lo saluda cordialmente su agradecido servidor y amigo.

                                                                                          Omar Dengo.

 

UNA CANDIDATURA DE PERIÓDICO

 

 

No dudo, Caldera, de que es usted una mala persona. Me ha obligado, muy a pesar de mi deseo, a escribir; y lo que es peor, sobre politiquería.

 

No obstante, le estoy agradecido del ánimo de simpatía que pone usted en la tarea de hacerme, de cuando en cuando, un vistoso reportaje. Con ellos me va abriendo usted un camino asfaltado hacia la  posteridad. Un camino eficaz, pues los  periodistas suelen ser, como Plutarco, manufactureros de grandes hombres, aunque los hacen a veces de pasta muy endeble.

 

Le temo a sus reportajes, Caldera, porque rara vez, porque rara vez no me traen palos y no siempre de ciego. Pero en esta ocasión tengo que estarle agradecido, porque sus palabras dieron pie a las que se ha dignado dedicarme -todas gentileza y amabilidad- el admirable García Sanchiz, doctor magnífico en belleza y jovialidad.

 

Me preguntaba usted aquel día de nuestra charla bajo la lluvia de sus preguntas maliciosamente insistentes, qué sabía yo de una candidatura ministerial que un periódico me depara y me dispara.

 

Pues nada, Caldera. Y aquí podría poner la firma y el sobre sino me asaltara la tentación de agregar algunas palabras.

 

Se trata de una noticia y de una candidatura de periódico, como tantas otras. Se inspira en un buen deseo para mí, doblemente equivocado. Pues ni hay motivo, personal o político, para que se me incluya en las interminables listas de candidatos, ni me desea bien quien me desea ministerios.

 

Le confieso que las funciones pueden ser seductoras, pero que los puestos no me tientan. Y aquí, generalmente solo se trata de puestos.

 

Tanto es así, que son muchos los hombres de los cuales sabemos que una vez terminado un período presidencial terminan también, definitivamente su incolora actuación pública. Es el mismo caso de ciertos hombres de confianza de las casas presidenciales, de quienes suelo decir que me hacen la impresión de las chimeneas, que una vez trasladada la cocina, ningún papel quedan haciendo sobre el techo, por más erguidas y encumbradas que estén. ¡Ya no hay modo de que siga saliendo humo por allí!

 

Además -si no es repetición- la noticia ni es ni podría ser políticamente oficial. Alguien, creo que el temible Obregón, me preguntaba por qué no protesté de la afirmación. Sencillamente porque ni cabe, ni me corresponde tal actitud.

 

Si el asunto da margen para protestas, que las formulen los interesados, , quiero decir, los interesados en dar ministerios y los interesados en aceptarlos.

 

Como ocurrió, mi estimado Caldera, cuando se habló de que yo iría a Relaciones. Sobraron las protestas, solapadas es cierto, pero enérgicas. O como ocurrió cuando alguien me creyó capaz de ser diputado y logró, tras conseguir el disimulo de múltiples protestas, que algún inocente, - al cual Dios recompensará- me diera un voto-, el único, Caldera, que me acredita y me acreditará para el ejerció de la representación popular. O como sucedió, finalmente, una vez  que fui por un rato candidato a munícipe y las protestas mataron la candidatura.

 

¡Ya ve usted que cuando los menesteres democráticos no están reñidos conmigo, soy yo quien está reñido con ellos!

 

Puedo decir, para darme importancia, que he tenido en las manos una Subsecretaría, ofrecida por un ministro en tiempos de don Julio Acosta, y una Secretaría de Estado, después. En ambas ocasiones dejé que se fueran de mis manos esos talismanes tentadores. Es cierto que abren muchas puertas, pero no siempre permiten que, a través de todas ellas se asome serena la conciencia a mirar este paisaje en movimiento de la vida.

 

Por supuesto, Caldera, que si mañana me ofrecen la Presidencia -que aquí, si nos descuidamos, se convierte en tentación de ganapanes, pensaré en el asunto con calma. Y acaso sea así más cauto que otros, que no piensan.

 

Lo saluda su  agradecido servidor,

                                                                        Omar Dengo,

Heredia julio de 1927.

 

 

TELEGRAMA

 

                                                                                     San José, 15 de febrero de 1916

 

 

Srta. Elena Vargas

Alajuela.

 

Haríanos honor aceptar plaza Departamento investigación problemas educacionales, escuela a mis órdenes, colaboración García Monge, trabajo nuevo, digno de sus aspiraciones. Ojalá respuesta hoy.

                                                             Omar Dengo.

 

* * *

 

                                                                                   San José, febrero 17 de 1916

 

Muy estimada Elena:


Apenas - al menos en el curso de esta semana- me es posible saludarla. Aunque la escribo con especial complacencia, sus cartas pertenecen a un vasto conjunto, al cual debo consagrar toda mi atención. Quiero, de preferencia repetirle mi expresión de hondo agradecimiento por el honor y el servicio que significa la aceptación del puesto ofrecido. Quiero explicarle, además que la haga extensiva a su señor padre por el consentimiento que para ello ha sido necesario. Mi ferviente esperanza en el trabajo que vamos a emprender, noble por excelencia, nuevo, fecundo, fraternal, que permite expresar el deseo de que tal manifestación de gratitud cobre ante Ud. el valor de una promesa para sus capacidades de inteligencia y de corazón y para las aspiraciones a que ellas sirven. Con sinceridad y con pureza de hermano, con fe de idealista, le ofrezco, pues, todos los servicios  que sea capaz de cumplir a su lado. Su trabajo -acerca del cual la informaré detalladamente en una muy próxima visita a ésa-, difiere, por entero del de los maestros, aunque a ellos se refiera y a su obra esté consagrado. Con una compañera, que aún no sé quién sea, manejará Ud. el Departamento de Investigaciones de la Escuela. El mencionado Departamento se encargará de estudiar los problemas de más urgente solución en la enseñanza del país; en condiciones que le aseguran una labor eficaz, que ustedes sabrán hacer hermosa.

 

Con mucho afecto,

                                       Omar

 

DOS CARTAS

 

 

CARTA A CORINA

 

                                                                                             Nueva York, enero 19 de 1916

 

Quiero que el mismo sobre les lleve dos cartitas. Ésta la escribo en una hora de congoja, porque mi compañero, Octavio, está en cama, muy enfermo. He debido hacer de enfermero, por primera vez en mi vida, y con tampoco acierto que quizá mi querido amiguito haya de permanecer dentro de su cuarto por el resto de la semana. Hay, como Uds. Ven, en estas cartas, una tendencia al relato minucioso de lo que se hace. El cariño y la distancia explican esa tendencia y pueden excusarla ante Uds. Si no les es grata. Me acostumbré a tratarlas, gracias a las benevolencias de Uds. de esta manera confidencial que tanto me agrada, porque en ella el corazón se muestra al desnudo, si con brusquedad a las veces, también con belleza; y, sobre todo, con la belleza que en esa misma brusquedad puede encontrar el cariño. Me siento, mientras les escribo así, con aquel blando contentamiento que me producía la conversación en la casa de Martha, a media voz, con la inquietud del dolor que pudiera sufrir Corina por la ausencia de unos minutos, con la tristeza de la enfermedad de Martha...Pero, más que nada, con la sensación de una nostalgia presentida, más honda a medida que se acercaban las últimas horas de vida en el Colegio.

 

Hoy, cuando ya sé de cierto que estaremos otra vez juntos, cuando comprendo cómo en determinado momento se nos acercó para que el amor nos comprometiera en el cumplimiento de una nobilísima labor, cuando comprendo la trascendencia que ella, por  causa de su elevado origen desarrollará, hoy, sin embargo, he sentido de nuevo la nostalgia. Recibí un cúmulo de cartas de amigos de Costa Rica esta tarde, y ninguna proveniente de Uds., entre ellas, a pesara de mi esperanza. Sentí como si una trasformación radical de mi ser de este momento, me hubiese puesto en contacto con la realidad tormentosa que muchas veces imaginé en aquellas últimas horas de Heredia. Sentir mi vida en un futuro que entonces creaba el dolor, y era ella ahí cruelmente amarga, sin efectos, sin ideales, llena de desolación espiritual, apenas de cuando en cuando colmada de luz, por la añoranza de ensueños muertos. Pero no podría describirles la sensación de un minuto de nostalgia. Es muy compleja. Después, me ha sido grato pensar que Uds. han contribuido, con más intensidad que nadie, salvo otras dos personas a darme esa sensación. Ello me complace, porque me confirma mi esperanza en la creciente capacidad del corazón para sentir amor puro, ajeno a todo egoísmo, a todo deber resultante de convencionalismos, sin artificialidad, solo amor; y me complace porque tal evidencia contiene la que me permite descubrir para mi vida, en esta encarnación, un objetivo concreto en una obra de servicio.

 

No reprocho la ausencia de las cartas de Uds., tan esperadas, no obstante. Sé que Elena ha perdido mi dirección para escribirme. Así, por informes de ésa recibidos, nada más sé. Si quisiera saber, no es para mi regocijo exclusivamente, sino para saber de Uds.

 

No he podido escribirles cuanto ni como he querido. Es tan corto el tiempo señalado por la necesidad para mi viaje que, escudándome en la bondad de Uds., les he sustraído mucho del que mi corazón me aconsejaba que les destinara. Aludo tan solo al tiempo para escribirles. Que en cuanto al que el pensamiento ocupa, es verdad, que, ni un minuto en tantos días, he dejado de estar en mí venerado como en un santuario, el recuerdo fraternal de mis amigas. Muchos de los trabajos que aquí he emprendido, como lecturas, meditaciones, preparación de conferencias, estudio de museos o bibliotecas, etc., han sido sugeridos por el deseo de recoger información que Uds. pueden utilizar, por el de facilitarles los estudios que desean hacer, por el de buscarles material para más de una tarea que de regreso les propondré. Sueño que cada una de Uds. hará una obra, un pequeño libro, por ejemplo, una serie de conferencias, una investigación y he procurado inquirir acerca de lo que con ese fin fuera dable utilizar. Por los niños, por las mujeres, por los maestros, por los pobres, por el arte, por la filosofía, hay ¡tanto! qué hacer en nuestro país, que Uds. pueden encontrar, en cualquiera de esos tópicos, la finalidad de una tarea hermosísima.

 

Ojalá que desde ahora piensen en ello. Ojalá que al avistarnos no más a mi vuelta, ya sea posible conversar de esos proyectos e iniciar su realización.

 

Ojalá que mediten largo rato, más de una vez, en el valor que puede desplegar la cooperación -de alma-, en la construcción de un hogar para las más altas y más puras devociones del espíritu. Ojalá que si ello les despierta ansiedad de acción, fe, inquietud, se comuniquen entre ustedes las impresiones, las iniciativas, las esperanzas, y vayan, así tejiendo, con seda y rosas, el sustratum de una fraternidad que para siempre viva.

 

Tengo sobre la mesa en que escribo, junta a un pequeño retrato de Emerson, un calendario de Shakespeare. Es decir, un calendario, cada una de cuyas hojas contiene, para que durante el día correspondiente se piense en él, un pensamiento de Shakespeare. El de hoy, hiere, con finísima ironía, la vanidad. Al releerlo antes de terminar la carta, me he preguntado:

 

¿Será fatuo el pretender que mi espíritu, una vez cerrada esta carta, se quede solazándose, como en un valle pastoril de cuento o égloga, con la convicción de que sus ingenuas expansiones serán recibidas amorosamente?    

 

Mi amada Corina, saludará a Bertalia; chiquilla, dulce chiquilla rubia, a Adelia; a Martha, la buena Martha; a Elia. Y todas, cuando alguna vez, con alguna o alguno de los compañeros tengan comunicación, dígales, que en mi penúltima carta para Uds., a todos envié un pensamiento de paz.         

                                                                                                                Omar

PARA EFRAÍM

 

 

Tengo EL alma llena de dolor. Estimaba mucho a Elisa1; era algo su espíritu, de lo que más he querido y admirado en la  Escuela normal, lo estimo mucho a Ud., y luego tengo esta pena profunda de no haber estado en condiciones de servirle ni de acompañarlo. Por esto, Ud. sabrá perdonarme. ¡Siquiera hubiera podido yo tenerlo a Ud. en mis brazos cuando Ud. sintió el terrible golpe!

 

Pero Ud., Efraím, está en la obligación, por Elisa, de ser superiormente fuerte. Ella necesita de la serenidad y de la paz de Ud.; y Ud. puede atraerlas hacia su corazón pidiéndolas a lo alto, para su Elisa, fervorosamente. Ella necesita que Ud. le consagre su vida a su recuerdo sagrado; ella necesita que Ud. piense en ella como si ella estuviese con Ud., como realmente está en la región superior en donde se entrelazan los destinos, en la cual todo es paz. Si Ud. se deja arrebatar por un dolor ciego y desesperado, perturba la paz de ella y entonces ella no podrá consagrarse a la obra de protección espiritual que Dios le encomendará cerca de Ud., ni podrá continuar, sin obstáculos, la vía de ascensión espiritual a que la ha llamado el destino.

 

Haga un supremo esfuerzo, siquiera por un momento, para poder pensar que su deber ante Elisa es acallar la voz del dolor que clama justicia, para dejar oír la del dolor que pide paz. Porque este mismo terrible dolor que hay en Ud., no es, en realidad, sino una de las pruebas que los dioses le imponen a aquellos seres en cuya vida ellos sienten alguna complacencia. Hay luz divina en el fondo de ese dolor, hay luz allí, destinada a iluminar sendas de las almas de ustedes para la realización de designios de bien que la mente no puede alcanzar a comprender, pero que la sabiduría suprema de la vida busca ansiosamente a través de las vidas de los hombres.

 

El espíritu de Elisa, como el suyo, es inmortal, porque ambos son emanaciones del espíritu del Universo. No hay poder que pueda alterar el glorioso destino de eterno progreso del espíritu. La muerte, cuando es obra de Dios, viene, con toda su trágica crueldad, como emisario de la sabiduría. El dolor, cuando sabe ser generoso y justiciero, porque nuestro ánimo así lo torne, refleja mejor la ley infinita de que depende, tras la cual es omnipotente la gloria del espíritu.

 

La plegaria consciente, pura, profunda, noche tras noche y en cada amanecer, la plegaria que desea paz para Elisa y a ella blandamente le pide consuelo, consigue que Dios, -entre los dos espíritus- ponga su pensamiento de Amor, del cual todo lo que existe ha surgido, y los comunique, así, eternamente, allá en la recóndita mansión de su misericordia.

 

Y todo el poder necesario para que la Suprema Piedad venga a Ud. en las alas angélicas del fervoroso orar, allí está en su corazón, por cuya paz, como por la de Ella, yo pediré con amor en las oraciones que consagro a mis hijos.

 

Lo abraza,

Omar.

 

CARTA PARA OCTAVIO JIMÉNEZ

 

   

Hace hoy un año, muy querido Octavio que en un salón del Colonial Inn, en Concordia, comentábamos nuestra visita de la tarde a la tumba de Emerson. ¿Recuerda que esa noche conocimos la nieve? La conversación, cargada de saudades que eran como inciensos, nos rodeaba de la solemnidad de un templo. Había en nuestro desasosiego y en nuestra tristeza, una aspiración vehemente de cosas eternas.

 

Salimos como a las ocho a buscara la biblioteca que guarda los manuscritos de Emerson. Concordia bajo sus pinos se estremecía, como ahora nuestra ciudad, con el regocijo de la Noche Buena. Concordia, crecida en nobles heroicidades, no nos interesaba, sin embargo, ni por su vida de aquella noche, ni por la gloria de su tradición. Nuestros ojos buscaban por sobre la multitud, cielos y estrellas. En el oído, ritmos del mar que acabábamos de cruzar. Ha sido una de las noches en que hemos sentido que cada ser humano trae consigo una nueva visión del Universo. The soul recreals its own truths. Ésa era nuestra glosa al poema de la noche. Apretado el corazón por amor de peregrinaje espiritual, florecían en los labios las palabras más sutiles.

 

En la biblioteca, ante la estatua del grande hombre, yo sentí deseo de decir la plegaria de Renán. No sé si allí se rompió su abstracción. Sí la mía. Alguien nos miraba desde los pupitres. Sorprendí al buscar los ojos, un incendio de alma.

 

La señorita que miraba, apenas pudo ocultar tras la mano enguantada de gris, un gesto de desesperanza. Sentí que toda una vida refugiaba su angustia en el cuenco de la mano enguantada.

 

Ese sencillo gesto, que era una novela, me puso en contacto con la vida de la pequeña ciudad. Salimos a la calle. Compramos libros y juguetes, un muñequillo de los de Rose Me. Klein, un diario de bolsillo... En el mío solo una página ha sido escrita. Habla de aquel viejo que nos guió hasta el cementerio...

 

Emerson ha cobrado dueñanza de su hondo amor de belleza, querido amigo. Usted derrama oro que viene de allí. Los cuentos que le han premiado, expresan un verbo de trascendente sentido. Sencilla la estructura, como la de las hojas de laurel, ciñe conceptos amados de la gloria. No hay máculas de insinceridad en la túnica de su idea. Ahora, cuando place el cuento de saló, presumido de psicologías artificiosas, conviene que el suyo, hijo de más nobles entrañas, nos traiga la reminiscencia y así el encanto de la página de Ruskin. Es siempre la presencia del valor que Emerson entendió como unidad de vida, aunque más cercano a la inmediata realidad.

 

Ahora vive usted cerca del mar, y allí la ola difluye, en una constante meditación de ritmos, el color de infinito de que se tiñe la vida a través del cuento que la mira desde ella misma. No desde los hombres, porque éstos solo son las formas de que se recubren ciertas ideas del Alma Suprema. Los hombres no existen en verdad. Son personajes o moldes. La humanidad viene a ser cosa así como una filosofía, optimista o pesimista. De ahí que valgan más los hombres que más pensaron y más sintieron. Son las más altas, las más bellas, las más profundas ideas.

                                                          

  Diciembre 23 de 1918

 

UNA INTERESANTE CIRCULAR

 

 

                                                                                             Heredia 20 de marzo de 1922

 

 

Escuela Normal de Costa Rica

Dirección

 

Benedicto Víquez Guzmán: La obra escrita de Omar Dengo Maison. Cartas.

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8. CARTAS

 

 

Transcribimos, en esta sección, algunas de las cartas que Omar Dengo envió a sus familiares (algunas conocidas) y a sus amigas (alumnas) y otras de índole profesional. También se incluyen las oficiales, propias de su función como Director de la Escuela por varios años y las que escribió a sus amigos, profesores y otros personajes de la vida p{ublica costarricense.

 

A CARMEN LYRA

 

 

¿Astucia? ¿Cansancio? ¿Debilidad? De todo eso hay en mí, desgraciadamente. Pero tengo derecho y deber de esforzarme por condensarlo todo en una sonrisa de esperanza. Como el jardinero, pongo en las eras ceniza, cal y estiércol y después planto el rosal con la ilusión de que en las rosas ascenderá todo aquello hacia la alegría del cielo.

                                                                                     

Septiembre, 1927.

 

CARTA A MARÍA ISABEL CARVAJAL

 

 

 

Es triste, María Isabel1, que Ud. supiera, por adelantado, que yo cumpliría loa promesa. Es triste para mí, - quiero decir. Desde hace años mi vida se viene deshilachando en promesas irrealizadas que casi siempre son o han sido pedazos de mi corazón. Siquiera fuese una bandera enarbolada, poco importaría  que el viento la desflecara. Usted señaló mi dolor, y si no supiera yo decir que su mano besa, diría que quema.

 

Por fortuna, ni Ud. es Mahoma, ni yo la montaña. De selva algo tengo; de selva impenetrable, por la oscuridad espiritual en que vivo, ciego casi a la luz que me rodea. Y por mi carácter abrupto, algo de montaña tengo también. De cumbre nada; salvo en cuanto a que la cumbre suele sentir voluptuosidad en los latigazos del rayo, que son como sus cilicios..

 

¡Qué egoísmo el mío, Isabel! No quiero ser romántico, ni soy pesimista, pero a veces me parece espantoso mi egoísmo. Siento que vivo como vampiro, absorbiendo la vitalidad de los corazones que me rodean. Mi madre, toda sacrificio, que yo inspiro; mi Tere, toda bondad y tolerancia infinitas, que yo no recompenso; mis chiquillos, todos porvenir al cual nada consagro; mis amigas y mis amigos, todos generosidad que yo devoro con la ansiedad del fuego.

 

De todo eso vivo, como un mendigo en puerta de un palacio, sin otro gesto que el de saber pedir perdón.

 

Pero tengo una esperanza, una sola, que me consuela, me fortalece y me redime.

 

No estoy de acuerdo con Ud. en algo de lo que me dice, pero prefiero callar la objeción. ¿Para qué decirla, si en cambio estoy de acuerdo con Ud. en lo que es más importante? En la actitud, digamos, hacia las cosas.

 

Chabela, qué triste, qué horrible esto de los tests. Medir, medir, ¿qué? (Y tengo que estudiarlo.)

 

A este paso, el hombre, que siempre ha sido gusano, terminará por ser un gusano medidor.

 

¡Qué linda tu carta, qué grata con esa sutil sencillez que en Ud. es genial! Un vuelo de mariposa su carta.

 

Y deja un lampo azul en el corazón. Beso la mano que la escribió...y que escribirá otras.

 

 

ENSEÑANZA DE LA CALIGRAFÍA1

 

                                                                                                       Heredia, octubre de 1821.

 

Señor Secretario

 

Asociación De Inspectores

San José

 

Estimado amigo:

 

Contesto las preguntas que esa Asociación ha tenido a bien hacerme acerca de la enseñanza de la caligrafía. Las contesto brevemente, pues algunas de ellas dan margen a un estudio extenso. Solo que yo no me he propuesto sino expresar una vez más mi simpatía a los intereses que esa Asociación representa.

 

Porque en realidad, para resolver el problema que el cuestionario formulado implica, poco se avanza con obtener, no digo la mía, sino la mejor contestación del mismo. La organización de la enseñanza de tal asignatura, paréceme un simple aspecto del magno problema de la organización total de nuestra enseñanza.

 

Agradezco mucho que al pensar en el asunto se quisiera tomar en cuenta mi buena voluntad.

 

Contesto las preguntas en el mismo orden que las presenta el cuestionario.

CARTA A CORINA

 

                                                                                               Nueva Cork, enero 17 de 1916.

 

 

 

Esta cartita, querida Corina, ha de pasar de sus manos a las de Elena y a las de Martha. Todas esas manos las estrecha con amor mi pensamiento.

 

Hoy las he tenido más cerca de mí que en ninguno de los otros días de ausencia.

 

Don Roberto, que está ahora aquí, me había invitado a las 11 a. m., al Museo de Arte. Llegué a esas horas al Museo. No me esperaba allí don Roberto, sino doña Ana María. Roberto está un poco enfermo - me dijo -. Después de haber ido a acompañar a la señora hasta el hotel, y de saludar al hermano, volví al Museo. Conocía ya las galerías de pintores, y fui a recorrer las de escultura. Pero solo una visité, y en ella solo una obra vi. Dos horas estuve en un banquillo, ante El Pensador de Rodin.

 

¿Recuerda la alusión que a esa obra hice en una conferencia que a Ud. le agradó mucho? Si mis trabajos, que son muchos, lo permitieran, diariamente iría a contemplar la grandiosa escultura. Situándose de frente a ella, y mirándola con profundidad en los ojos, se siente, en verdad, cómo se agitó, absorto ante lo infinito, el pensamiento de Rodin, al concebirla. Se comprende cómo, las obras eternas en arte, son aquéllas que muestran el alma del artista en el instante en que más hondamente se ha sumido en el misterio de las cosas. La brusquedad, la precipitación de ciertas líneas copia la lucha, trágicamente, melancólicamente melódica, de un concepto eterno, fundamental en la organización del universo al sentir la presión de la forma. El bloque de mármol refleja, en este mundo, la existencia que tiene en otro, una idea de la verdad. El artista ha trasladado la idea de un mundo al otro. Al pasar el límite de las separa, como toda creación es un sacrificio, y todo sacrificio una belleza, sangra gloria.

 

El pensamiento de Rodin, luminoso dentro del bloque imponente, es visible en el espacio que se extiende ante las miradas de Dios de El Pensador.

 

Allí, he pensado tanto amor a Uds. Al llegar a mi casa he encontrado una carta en que don Arturo me dice, desde Sussex, que le han escrito "las muchachas". No sé si Uds. mismas. Me dice que arregle con don Roberto lo que al futuro trabajo de "las muchachas" concierne. Precisamente en eso hemos trabajado en estos días, y mañana terminaremos los arreglos. Así se lo comunicaré a Arturo en seguida. No imaginan las amadas amigas ni los amigos de "la clase de 1915" - las que han manifestado deseos de trabajar  conmigo -, cuánto espero hacer por ellos y cuánto espero que ellos quieran hacer conmigo por el porvenir de nuestro país. Todas las mañanas, cuando visito las escuelas en que recojo el material para mis estudios de esas largas noches, cuando converso acerca de propósitos y procedimientos con las maestras, cuando acaricio a los niños, cuando observo el material de enseñanza, o recorro las bibliotecas, se me llena el alma de una vigorosa esperanza, de un hondo idealismo, de una profunda fe en la obra del maestro. Y sueño que estamos haciendo esa obra, juntos, en nuestra escuela, con un espíritu nuevo en el país, nuevo, aunque eterno, en la educación, fraternalmente, como en Shanti Niketán bajo el arbolado de amor que nuestro corazón sabrá tender sobre la inquietud de la generación que nos espera. Entre las jóvenes maestras, muy distinguidas de la Horace Man School, hay una  - Miss Roxana A. Steele -, que cuando conoció mis proyectos me pidió el libro de notas para escribir en él estas palabras: "Si yo fuera maestra en Costa Rica, trabajaría en su escuela, porque quien sinceramente ama la educación, tiene el deber de buscar aquellas oportunidades que de verdad prometen una labor de idealismo."

 

Le contesté con la lentitud de "mi inglés": " I am sure, Miss Steele, that those who are, as you do, sincerily interested in education will extended to me very possible assistance."

 

"Pero...Miss Steele, yo no estoy dispuesto a abrir la escuela que se me ha confiado, si sus maestros..." Y le dije, cómo esos maestros es preciso que pertenezcan al grupo de Uds. De no, el abrir la escuela nunca significaría, como es mi mayor aspiración, el trazado de nuevas rutas en el porvenir de nuestros niños, de una nueva promesa de engrandecimiento para el país, de una más eficaz asistencia de maestros...soñadores, valerosos, fuertes, pujantes.

 

Mis proyectos, aunque no completos todavía, pero sí lo bastante organizados para que se pueda trabajar con ellos desde ahora, los conocerán Uds. muy pronto, sea porque en uno de estos días los envíe, sea porque, como se acerca mi regreso, prefiera llevarlos conmigo. Cuando los estudien, reconocerán en ellos la presencia del amor de Uds., moviendo mi alma, y sentirán que a ese amor quiero corresponder con el más profundo y con el más puro que en mi ser haya siempre.

 

Acerca de las obras de Rodin, que en el curso de esta semana estudiaré, en una corta visita de todos los días al Museo, mucho, mucho, hemos de hablar.

 

Adiós mis queridas amigas.

                                                               Omar

 

MIGUEL ÁNGEL OBREGÓN

 

Hermano:

 

El símbolo de Juan Santa María es una tea; el tuyo, la proa de una barca.

 

Él ensangrentó una muralla; tu sangre enrojeció las olas, que parecieron, en el momento histórico, otro incendio sublime.

 

Allí donde, caíste con tu legión, el mar -como una voz del destino de la patria- responde el grito de libertad del soldado Juan.

 

Hermano:

 

No he podido salir todavía tras tus pasos. Cuando salga, llevaré en el espíritu un fulgor de gloriosa esperanza: ¡Mis hijos tienen sangre de tus venas!

 

Ahora ruego junto a tu madre.

Omar Dengo

 

 

 

 

                                                                                   Heredia, 24 de Abril de 1923

 

Escuela Normal de Costa Rica

Heredia

Dirección

Señor Secretario

 

Tengo el honor de enviar a Ud. un informe que he recibido, relativo a la fundación y a los trabajos de la Sociedad de Normalistas.

 

Como Ud. se servirá advertir, el Director desea que tal informe sea elevado al conocimiento de Ud. y, además, publicado.

 

Juzgo conveniente hacer notar cómo, no obstante sus deficiencias, no obstante las dificultades que al perfeccionamiento del trabajo oponen y a pesar de la corta vida de la Escuela, ya comienza su labor a salir de las aulas, a estimular actividades independientes del trabajo directo de la casa madre. Con esto se realiza una viva obra de extensión en medio de la cual una juventud encuentra la oportunidad de iniciar su actuación social en la vida del país.

 

Con sentimientos de viva consideración, soy de Ud. atto. y S. S.

                                                    

Omar Dengo

 Director de la Escuela Normal de Costa Rica    

                                                                       

 

Señor don Miguel Obregón, secretario de

Estado en el Despacho de Educación Pública,

San José.

 

 

 

                                                                                        Heredia, abril 12 de 1923

 

Señor Director de

Repertorio Americano

San José

 

Muy estimado don Joaquín:

    

A propósito de nuestra conversación acerca del congreso Mundial de Educación que se efectuará en junio y julio en Oakland, California, tengo la complacencia de enviarle la enumeración de los objetivos de la Conferencia y de los medios que se tratará de emplear para realizarlos. He traducido, un poco al pie de la letra, para La Escuela Costarricense, el manifiesto de la Asociación, el cual quizás convendría reproducir. Como le decía en la última entrevista me atrevo a juzgar que ese Congreso, por sus aspiraciones, puede ser el origen de un estímulo superior y trascendente para los movimientos de paz y de fraternidad.

 

Lo saluda afectuosamente,

                                                Omar Dengo.

 

 

EUGENIO CORRALES: NOMBRE DEL LIBRO DE ORO DE LA ESCUELA

 

Heredia, 26 de octubre de 1919

 

Joaquín García Monge

Secretario de Estado en el

Despacho de Instrucción Pública,

Sn José

                                                                                            

 

En acuerdo con las gratas instrucciones de Ud. he citado en la orden del día en la Escuela Normal, el nombre de Eugenio Corrales "uno de los hijos que mejor la sirven y honran". Con el nombre de Corrales, he abierto el Libro de Oro de la escuela, cuyas páginas mantendrán las referencias que Ud. y las demás autoridades escolares se sirvan enviar acerca de la labor de los alumnos graduados. La importancia de tal libro consistirá no solo en la fuente de estímulos, iniciativas y experiencias que poco a poco irá constituyendo el servicio de los alumnos que la escuela prepara, sino además en la utilidad que podrá ofrecer al departamento encargado de organizar el escalafón del magisterio. Por creerlo así he de rogarle que se digne comunicar la apertura del libro a las autoridades escolares del país a fin de que den cuenta a la dirección de la escuela de toda idea, esfuerzo, iniciativa, realización, etc., provenientes de los alumnos graduados y merecedores de un homenaje como el que es mi intención hacerles.

 

También de acuerdo con sus instrucciones he tenido el gusto de trascribirle al señor Corrales, en esta misma fecha, su oficio y el presente.

 

Con sentimientos de la más distinguida consideración, soy de Ud. atto. y S. S.

                           

                                                        Omar Dengo

Director de la Escuela Normal de Costa Rica

 

 

 

 

Señor don Joaquín García Monge,

Secretario de Estado en el

Despacho de Instrucción Pública.

San José.

 

 

 

                                                                                       Heredia, 5 de octubre de 1919

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PROF. OMAR DENGO, DIRECTOR DE LA ESCUELA NORMAL, CON MOTIVO DE LA VISITA DEL DR. SACASA1

 

 

 

Jóvenes alumnos:

 

Saben ustedes que en las fiestas suele haber notas desagradables. En ésta, ésa es la nota que le corresponde dar al Director, ya que mi intervención en el programa retarda la oportunidad de que oigan  ustedes palabras mejores que las mías. Pero me excusarán ustedes una vez que convengan en que debo explicarles  al señor Sacasa y a sus distinguidos compañeros, cómo se inició la celebración de esta asamblea, en la cual la presencia de ellos es motivo de júbilo y de honor para nosotros.

 

Digo así "el señor Sacasa", porque de esa manera lo pide mi posición oficial, pero si llegara plena a mis labios la voz que sale del corazón de ciudadano, diría de otro modo: el ilustre señor Presidente de Nicaragua y los distinguidos colaboradores de su Gabinete.

 

¡Oigo surgir los aplausos y veo que las manos se agitan ardientemente estremecidas, en tanto que el semblante de toda una juventud se adorna de guirnaldas de cordiales sonrisas! ¡Qué dicha que así admira esta juventud, pues ello comporta una fuerte esperanza para el porvenir de mi país!

 

Dr. Sacasa, en la mañana de ayer, en el curso de una lección sobre tópicos de actualidad, algunos alumnos expresaron el deseo de invitarlo a usted a visitar la Escuela. ¿Es posible que venga? -preguntaban-. Si ustedes lo invitan es posible, -les contesté-. ¿Puedo yo sin ser inconsecuente, negarme a recoger aquel deseo de los alumnos? No, aparte de que me era grato, tuve presente que la primordial función de la Escuela es la de civismo. En consecuencia hay que dejar que los muchachos piensen, hay que darles ocasión de pensar por su propia cuenta, pues que Costa Rica es país hospitalario por tradición. A la verdad, aunque se recuerdan rasgos fastidiosos, tengo, sin puritanismo, mis dudas, y creo que debemos trabajar en el cultivo de aquel ser atento. Tradición o esperanza anhelo de juventud que ustedes lo llevan como maestros al corazón de sus hijos y como padres al corazón de sus discípulos, -con lo cual quiero decir que sueño en que para ustedes llegarán a ser una sola cosa, el hogar y la escuela.

 

Hay urgencia, además, de aceptar la expresión de sentimientos de fraternidad hacia Nicaragua. Amar a la hermana, -está en la necesidad-. Si aspiramos a ser sinceros en nuestras manifestaciones de latinoamericanos- comencemos por darle  plena y profunda realidad  a nuestro afecto para el vecino más cercano. Ahora, sobre todo, inspira amor Nicaragua. No se puede dirigir la vista hacia ella sin mirar que en su cielo, que es el nuestro, se extiende la sombra de un águila. Cuando venía hasta esta tribuna al lado del Dr. Sacasa, nos detuvimos a mirar el mapa de Costa Rica  que construyeron los alumnos en cemento, en uno de los patios. El Dr. Sacasa miraba hacia más allá del río San Juan. Y pensaba yo: ¿verá lo mismo que yo veo? ¿verá proyectada en la tierra, como la lleva en el corazón, la sombra del águila?

 

Jóvenes: a través del corazón angustiado de estos peregrinos pueden contemplar ustedes la realidad del más inquietante y trascendental problema de estas nacionalidades.

 

¿Es el águila, imperial mensajero de los dioses que traen mensaje de sabiduría? ¿Vuelan con ella los superiores designios de más altas normas de civilización? ¿O es sombrío animal de presa que agita alas de tempestad?

 

Si lo primero ¡homenajes entonces, cual los inspira con deslumbradora soberbia el sol! Si lo segundo, ¡ya sabemos, ya sentimos, que es preciso elevar las antorchas de los héroes para despejar de sombras los cielos!

 

Y entonces, que la tea de Juan Santa María no sea solamente gloria inmarcesible del pasado, sino que actualizando su inmortalidad en nueva vida, sea faro erguido sobre el presente para señalarnos los futuros rumbos y delimitar los campos de las futuras gestas emancipadoras. Acaso sea doloroso hablar así, pero hay que pensar, jóvenes, que estos peregrinos aquí presentes no tienen ahora patria que la que llevan en su corazón. Llevan la patria consigo, cual un clamor de justicia y de libertad. Por fortuna la patria esencialmente es eso: una ansiedad del corazón. Allá quedaron la tierra ubérrima, los lagos maravillosos, la montaña altiva, el hombre equivocado, y la madre y y el niño y la hermana.

 

...¡Felices los costarricenses si pudiéramos devolverles todo eso! ¡Felices si pudiéramos darles patria, si tuviéramos la fuerte expresión de justicia, para oponerla a la fuerza que humilla al cerebro!

 

Dr. Sacasa: tras el gesto de sus manos patricias, invictas huestes de adalides sienten la seducción de un ideal de justicia, de libertad y de victoria. Oigo que las voces del destino repercuten en los ecos del galope alado del caballo de Bolívar y de sus centauros, -mitad carne acuñada de  martirio, mitad mármol inmortal-. Y veo que las juventudes agitan respetuosos y resplandecientes estandartes de ansiedad.

 

Llevad de aquí, hermanos nicaragüenses, la alegría de nuestra esperanza en que triunfará la justicia. ¡Que llegue pronto, la victoria que llegue grande: que por justa, noble, y bella, sea digna de inspirar los hosannas de otro gran poeta, cuya lira derrame sobre los laureles las armonías de una definitiva  MARCHA TRIUNFAL!

                                                                                                                     O. D.



1 Este discurso fue reconstruido por La Tribuna y salió a luz el 27 de Mayo de 1927.

Una forma diferente de leer novelas

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UNA FORMA DIFERENTE DE LEER NOVELAS

 

Justificación

 

Hablar de una forma diferente de leer novelas pareciera no solo pedante sino intrascendente. A simple vista lo nuevo se presenta como fatuo, trivial. No obstante ello creemos que es posible enfrentarnos al texto de la novela de una manera diferente. Así como el escritor ha emprendido caminos de renovación, en el enfrentamiento de los temas y conflictos, el lector puede y debe estar preparado para acercarse a los productos literarios nuevos desde perspectivas renovadas. Esto no quiere decir que lo anterior no sirva y deba rechazarse, todo lo contrario, son su apoyo tratamos de vislumbrar posibilidades nuevas. En todo caso creemos que la lectura del texto literario es responsabilidad del lector y no del escritor.

 

El escritor parte del conocimiento, del concepto, y después de reflexionar encuentra el significante que exprese lo que desea. Para ello se vale o crea sus propias técnicas literarias, las cambia, las modifica, las mezcla o simplemente las inventa. En cambio los lectores parten del significante y luego de estudiarlo, comprenderlo, llegan a esclarecer su sentido. En otras palabras, autor y lector realizan caminos opuestos. Uno selecciona contextos, el otro los asocia y los descodifica.

 

El escritor realiza la creación de una novela. Para ello cuenta con el conocimiento del lenguaje, una cultura, un conocimiento histórico, social y un manejo de técnicas literarias que puede conocer por estudio de las mismas o por lecturas de otros escritores o simplemente las inventa. Cuenta además con determinada visión de mundo, una serie de valores que afirma y otros que niega. Esto es: una ideología. Escribe la obra en una determinada porción de tiempo cronológico e histórico y en ella puede mostrar su presente o retroceder a tiempos pasados, vividas por él o conocidas a través de la investigación. De igual manera el lector cuenta con una experiencia lingüística, unos determinados conocimientos históricos y sociales. Puede vivir o no la época que el escritor muestra en su novela o desconocerla totalmente. Este aspecto hace que el lector, por exigencia del texto, tenga que estudiar, no solo la novela leída, sino los contextos de la misma: históricos, biográficos, lingüísticos, literarios, ideológicos, etc. Si en cambio el lector posee conocimientos parecidos al escritor, la comprensión de la novela, y desde luego su lectura, resultan fáciles y provechosas. Así aprende disfrutando.

 

Otro aspecto que debe considerarse es que el escritor no tiene interés especial en hacer las cosas fáciles para el lector, no por razones de pedantería sino por exigencias literarias de su creación. El autor lucha con el lenguaje, su linealidad, sus limitaciones expresivas, su uso cotidiano y por todos los medios trata de dar a sus obras sentidos nuevos, más significativos y más profundos. Eso lo lleva a realizar fragmentaciones, cambios de escenas, paralelos, contrapuntos, simultaneidades, armonías de voces, diversos perspectivismos, y toda clase de figuras literarias conocidas y nuevas que hagan más expresiva la obra y desde luego de mayor categoría literaria. A esto es a lo que algunos llaman semiotización del lenguaje para alcanzar la categoría de literario, polisémico.

 

En síntesis la lectura de una novela y el grado de aproximación al sentido de la misma depende exclusivamente del lector, Si éste está debidamente preparado puede obtener interpretaciones mejores y más provechosas de la de los lectores sin conocimientos adecuados. Nuestra modalidad para leer novelas es una propuesta a los lectores para prepararse a enfrentar las novelas sistemáticamente y obtener de ellas mayor comprensión y conocimiento.

 

Tal y como lo hemos venido afirmando la escritura de la obra literaria es un elemento importante que nos conducirá a esclarecer ciertos aspectos de la novela. De esta manera los conceptos de enunciación y enunciado serán los elementos capitales de nuestra propuesta.

 

Bajo estos dos aspectos, sus niveles, sus componentes, sus relaciones e implicaciones en los elementos estructurales: tiempo, espacio, personajes y conflictos descansará nuestro esfuerzo.

 

Nos serviremos de una categorización vieja como lo es: La situación inicial Si, los procesos P y la situación final Sf. Conceptos éstos, que son universales para comprender determinados fenómenos y que Aristóteles enunció por primera vez. Es el principio de que todo tiene un inicio, redesarrolla (o crece) y muere, para transformarse en nuevas vidas.

 

 

LA SITUACIÓN INICIAL

 

 

La situación inicial que simbolizaremos como Si, debe distinguirse en dos niveles: la enunciación y el enunciado. La enunciación nos conducirá a su esclarecimiento.

 

El escritor antes de escribir una novela se encuentra con la dificultad de su inicio. ¿Cómo comenzar la novela? Y se le abren muchas y dispares maneras, desde un diálogo entre dos personajes hasta una aclaración sobre el origen de los manuscritos. Pero solo podrán hacerlo a través de la enunciación, sea esta la primaria o las voces de las secundarias.

 

Si comienza por el enunciado a través del  Sp, lo hará a través de la voz de un personaje. Es el caso de la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo:

 

"Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo."1

 

Fácilmente se observa que quien produce la enunciación es el Sp, un personaje llamado Juan Preciado, hijo de Pedro Páramo, y después, en algunas ocasiones, narra mundo privado y posibilita la apertura de otras enunciaciones y la aparición de nuevas voces que por cierto  abundan en esta novela y abren la virtualidad del paradigma que llamamos sinfónico.

 

La otra modalidad es clásica y aparece en todas las novelas monofónicas pero también, con diferencias, en la novelas de los paradigmas siguientes. Veamos:

 

"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era..."1

 

"Con el cuello airosamente enarcado, las orejas enhiestas y la negra y reluciente piel salpicada de espuma, el fogoso potro hacía resonar el empedrado con su rítmico manoteo, y chispear entre la polvareda sus bruñidas herraduras."2

 

En amos ejemplos se aprecia que el narrador es el Se y se coloca fuera de la historia y con su saber olímpico comienza a narrar, enunciar esos mundos privados  que escogieron los autores.

 

La enunciación siempre será la que inicie la novela, ya sea a través del Se o el Sp, pero el inicio de la historia narrada puede introducirse de tres maneras:

 

1. Por el inicio de la novela

2. En el centro (más o menos)

3. Al final de ella

4. Fragmentada

 

No es exclusivo de la novela, también lo usan otros géneros literarios y variedades de la narración, como lo es el cuento, la leyenda, etc. En el caso de la novela monofónica, lo frecuente era que comenzaran por el principio y se desarrollaran los procesos en orden lineal y lógico (o-1).

 

En las novelas policíacas, es frecuente que lo primero que ocurra es el crimen que se supone es el final de la historia y después, poco a poco, se van desarrollado y esclareciendo los móviles del crimen hasta llegar a descubrir al culpable y las razones que motivaron tal conducta.

En el ejemplo que citamos de la novela Cien años de soledad es cercano a la mitad de la misma cuando efectivamente Aureliano Buendía, frente al pelotón de fusilamiento recuerda cuando  su padre lo  llevó a conocer el hielo y el narrador inicia la historia de Macondo y va explicando como era el pueblo y todos sus pormenores.

 

En las novelas de los paradigmas recientes, los escritores no brindan completamente el inicio de la historia sino que la reparten en diferentes partes de la novela. El lector tendrá que reconstruirla al final de su lectura.

 

La Si es un marco, un estado de cosas, un ambiente, un clima de tensión (conflictos) que posibilita la apertura de acciones de uno o varios personajes con el fin de superarlo y sucede en un espacio y tiempo determinados. Entonces la Si abre la novela, es la chispa que enciende el motor. Las fuerzas contrarias y complejas dejan su estado aparente de acción, pierden el equilibrio y estallan, saltan en todas direcciones y modalidades. El conflicto no es más que ese estado latente de las fuerzas reprimidas, anuladas pero de pronto viene el desequilibrio y con él la acción (recordemos que la inacción es un tipo de acción).

 

En las novelas monofónicas los móviles de la iniciación de ellas se dibujaban evidentes: un personaje decide salir en busca de un tesoro, contar su vida o la de otros, iniciar una pelea, regresar a su casa, llegar a un pueblo, salir de paseo, iniciar un noviazgo, etc. Pero en las novelas de paradigmas recientes no son tan fáciles de reconocer y describir.

 

"Todo hubiera sido perfecto si no existieran los recuerdos. La mano que se alza, los ojos que miran. Los gestos pacientemente aprendidos frente a los espejos, habrían tenido sentido si no hubieras dejado escapar, una a una, todas las sensaciones acumuladas en el cuerpo, en el cerebro, entre tu piel.

No logra compaginar los acontecimientos. No sabes si en esa época te habían llegado los sudores, el crecimiento de vello, los sueños espantosos y las horas de angustia en la soledad de tu cuarto."1

 

Este ejemplo permite observar lo que apuntábamos anteriormente: un tiempo presente, actual, y  los recuerdos que llegan. Más adelante, en la página siguiente, retrocede hasta la niñez, cuando tenía ocho años. Usando la segunda persona singular, va narrando los acontecimientos y situaciones, ambiente, etc. del personaje. Este Se en una especie de YO-conciencia. En otras secuencias, el Se se presenta como un Yo que se refiere a un él protagónico y luego lo deja para cederle la palabra. Entonces aparece el Sp que enuncia su propia experiencia. La técnica empleada por Alfonso Chase, de permitir los cambios en las enunciaciones, le permite abrir diversas perspectivas o puntos de vista sobre un mismo conflicto y ello da al relato variabilidad y riqueza expresiva. La atención a este aspecto, desde la Si, permitirá al lector una mayor comprensión de la novela.

 

Las Si en los relatos varían según sean las intenciones del escritor. Podemos generalizar y por lo tanto afirmar que ellas pueden ser por lo menos, negativas o positivas desde la perspectiva lógica o.1. Así los personajes se encuentran en un marco social (ambiente de la Si), psicológico, moral, físico, peor o mejor que cuando llegan a la Sf. Esto hizo observar a los críticos, en las obras de teatro, dos modalidades opuestas que llamó, comedia y tragedia. En la primera se partía de una Si conflictiva, negativa, y luego que los personajes llevaban a cabo los diferentes, encuentros, acciones, llegaban a una Sf positiva, feliz, al resolverse (aclararse los conflictos). Por otra parte, lo contrario ocurría con la tragedia. En ella se partía de una Si positiva, feliz, por lo menos en apariencia, y se llegaba a una Sf negativa, infeliz. Los cuentos de hadas son otra muestra parecida a la comedia, con respecto a este aspecto.

 

L novela no escapó a esta estructura. La subliteratura convirtió en constante el iniciar sus novelas (la historia) con situaciones conflictivas, negativas y concluirlas con situaciones finales positivas, felices. Lo mismo ocurre con estos famosos escritores vende libros, llamados bestsellers, tales como el brasileño Paolo Cohelo o la inglesa Joanne Catherine Rowling

 

Entonces el lector no solo debe descifrar en las dos situaciones iniciales, tanto del Se como la de la historia protagonizada por los personajes el espacio, el tiempo, los tipos de conflictos, los personajes que padecen los conflictos, etc. Después tendrá ocasión de cotejar estos aspectos con los procesos y observar la situación final a que llegan.

 

 

LA SITUACIÓN FINAL

 

 

Tal y como lo expresamos para la Si, la Sf se enmarca dentro de la enunciación y el enunciado. No es igual la terminación de la historia que el final de la novela, aunque puedan coincidir.

 

La situación final se convierte en un estado de equilibrio con nuevas y posibles tenciones pero al fin y al cabo es el resultado del desequilibrio inicial, de la tensión que propicio la historia y los procesos que hicieron posible el final de ella y de la novela.

 

Existen diferentes modalidades para cerrar una novela y no se descarta la posibilidad de dejarla abierta a otras novelas que partan de ésta. Hay novelas como las fonológicas que siguen el orden 0-1 de la lógica aristotélica occidental, logocéntrica. La Si abre los procesos y se llega a la Sf. Otras inician y cierran con la misma situación inicial, solo que se explica, en el proceso de la novela cómo se llegó a ese estado. Es como una especie de círculo. Éstas utilizan el paradigma en vez del sistema y presentan escenas, acciones paralelas, voces simultáneas, puntillismos, etc. Nos estamos refiriendo a las novelas secuenciales de los últimos dos paradigmas. Un ejemplo claro de esta estructura la tenemos en la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo y en casi todas las novelas de Carmen Naranjo. Sobrepunto inicia así:

 

"Ella entró. Estaba leyendo aquel párrafo "el tiempo de una colección de monstruos -belleza, fealdad, talento, santidad, virtud- y el mundo es un instante de sueños inconclusos". Ya no recuerdo de qué libro ni de qué autor, quizás era una de esas frases que se sueña escribir y no se llega a saber si solo quedaron en la memoria confundidas con la propiedad de lo aprendido aquí y allá, anónimo párrafo como los lugares comunes o los refranes, recolecta de los oídos, de las escaleras que a veces son libros y otras conversaciones, o pensamientos a medio hacer, sin profundizar por falta de tiempo o por abundancia de pereza o porque la mente sigue dormida en la mecedora de los monosílabos, de los comentarios de siempre, de las mismas preguntas contestadas ayer y antier y hoy."1

 

Y la novela termina así:

 

"Ella entra. Estaba leyendo aquel párrafo "el tiempo de una colección de monstruos -belleza, fealdad, talento, santidad, virtud - y el mundo es un instante de sueños inconclusos". Ella..."

 

Como puede notarse, principio y final de la novela coinciden en un instante, mientras tanto la novela ha terminado y el lector asistió a un desarrollo importante de parte de dos vidas: un hombre y una mujer, y sobre todo, a la vivencia personal y social de una serie de encuentros, escenas, sueños, sufrimientos y felicidades (las menos).

 

El espacio: un cuarto, es el mismo de la situación inicial y final, lo mismo que el tiempo y la tensión: un encuentro entre dos personajes (el hombre y la mujer). El conflicto: la soledad, la incomunicación, la existencia del hombre (su sentido), en otras palabras el hombre tratando de vivir en una sociedad degradada, etc. Este no es el momento para esclarecer la significación de la novela, pero la comprensión de la situación inicial y la final, enmarcadas ambas en las enunciaciones, no permite aproximarnos ya, con mayor acierto, a una interpretación de la novela.

 

La situación final es un nuevo momento, a pesar de que pueda ocurrir en el mismo espacio, el mismo (si ello fuera posible) tiempo y con los mismos personajes. El recorrido de los personajes, recuerdos, acciones, escenas, hechos, encuentros y desencuentros, etc., hacen que la Sf sea diferente, cualitativamente a la Si y por lo tanto el lector social posee un conocimiento e información diferentes antes y después de ocurrir ambas.

 

Los elementos que se encuentran en la Sf pueden denominarse con los mismos conceptos pero no son iguales. Es cuando se hace más cierta la célebre frase de Heráclito: "nadie puede bañarse dos veces en el mismo río" y que yo le agregué, nadie "que sea el mismo" puede...

 

La situación  inicial se presenta como la tesis y la situación final como la síntesis en la dialéctica. La antítesis existe en la situación inicial como parte de las fuerzas contrarias, la tensión. Gracias al desequilibrio de ella comienza la antítesis y se abren los procesos que conducen a la síntesis.

 

También como en la situación inicial, el lector de novelas, debe distinguir dos aspectos diferentes de la narración: la enunciación y el enunciado porque una cosa es el final de la novela y otra el final de la historia. Novelas famosas de la literatura universal, tales como El Ulises de Joyce o Mientras agonizo de W. Faulkner, solo duran unas pocas horas en el tiempo de la enunciación  pero las voces de los sujetos protagónicos del enunciado narran muchos años de existencia. Esto ocurre también en la novela Noche en vela de la costarricense Rima Valbona. En ella durante una noche (la vela) se recuerda o repasa todo un pasado y las relaciones familiares del personaje Leo (tía) y Luisa (sobrina) y otros miembros de la familia y amigos. Otras novelas costarricenses tienen esa misma estructura: Camino al medio día, Diario de una multitud, Los perros no ladraron, las tres de Carmen Naranjo Coto y Muerte al amanecer de Hernán Elizondo Arce, entre otras.

 

 

LOS PROCESOS

 

 

Llamaremos procesos a las conductas o acciones emprendidas por los personajes para obtener una solución favorable (o simplemente salir) de sus conflictos, terminar con ellos.

Las conductas de los personajes pueden ser intencionales o accidentales, por propia voluntad  o movidos por circunstancias ajenas a su voluntad. En todo caso el lector debe distinguirlas, encontrar los móviles de las mismas, los obstáculos, los medios de que se valen los personajes para obtener sus propósitos y las acciones que emprenden.

 

C. Bremond hablaba de procesos de mejoramiento y de degradación. Creemos que lo importante es comprender los procesos dentro de secuencias o series acabadas de proposiciones, destacar su sentido dentro de la totalidad del texto y el papel que desempeñan en él. Los personajes emprenden acciones tendientes a obtener resultados favorables a situaciones negativas, conflictivas, de carencias, individuales o colectivas que impiden su realización como ser. Dentro de la problemática completa de la novelas, encontraremos toda clase de acciones, obstáculos y medios para superarlos, individuales o grupales. Estos en muchas ocasiones son gratuitos, mágicos, providenciales y los personajes se convierten en portadores de rasgos morales (bueno, sumiso, obediente, respetuoso, estudioso, buen hijo, buen marido, etc.) que lo hacen merecedor del apoyo mágico, divino, accidental, casual, y ayudados por seres u objetos sobrenaturales superan sus carencias y conflictos. Para llegar a ser felices al final de la novela.

 

El simple hecho de dejarse morir un personaje como en la novela Murámonos Federico (1973) de Joaquín Gutiérrez Mangel, ya es un proceso, una acción, una conducta o simplemente quedarse indiferentes ante los sucesos de un pueblo como sucede en Pedro Páramo de Juan Rulfo, es una acción llamada indiferencia.

 

Las novelas han incorporado técnicas especiales para desarrollar los procesos dentro de secuencias encadenadas, entrelazadas o interpoladas que de una u otra manera violan la historia lógica, lineal, ordenada, de la novela monofónica, tanto en el nivel del hacer como en el ser de los personajes.

 

En la novela de Julieta Pinto G. La estación que sigue al verano (1969), los procesos de los personajes se intercalan de tal manera que van ocurriendo unos detrás de otros. Así se narran hechos acerca del esposo, luego siguen los de Irene, después los de la esposa, acto  seguido los de Esteban y solo al final de la lectura se sabe  la historia en forma completa. Esto mismo se realiza por otros escritores, intercalando escenas entre los personajes, sin que una de ellas sea necesariamente causa de la siguiente. Todo lo contrario, la historia se debe reconstruir a partir del final de la novela. Es lo que sucede en las novelas de Gerardo C. Hurtado, Así en la paz como en la muerte (1975) y en Los vencidos (1981), donde varias historias (procesos) se cruzan, se tocan, se acercan, se interpolan y a veces se confunden entre sí convirtiéndose en una sola.

 

Lo anterior obliga al lector a estar atento, tanto a la Si, los procesos P como a la Sf, ya que constantemente se mencionan en todo el libro.

 

Dentro de los procesos se hace necesario reconocer, y esto es fundamental en nuestra propuesta, la voz, tanto del Se como las de los Sp. Todas las implicaciones descritas para ellas antes, deben tomarse en cuenta. Gracias a esto, podremos distinguir las diferencias entre los puntos de vista de los personajes que muestran mundo y del  narrador o narradores de las diferentes enunciaciones que se dan a partir de la primaria. Notaremos sus preferencias para presentar determinados conflictos y no otros, resolver, a través de las conductas de los personajes, las situaciones complejas, los medios que utilizan para ello, los aliados, las conductas emprendidas, los fines que persiguen, sus anhelos, aspiraciones, frustraciones, soledades, amores, tristezas, etc. Todo ello permitirá verificar el grado de autonomía de los personajes, sus visiones de mundo, lo que enjuician y censuran y lo que añoran o desean para ellos en particular y para la sociedad en general.

 

En nuestro caso, para el tipo de lectura que deseamos exponer, no es necesario llegar al  detalle en la descripción del objeto literario. Por ello no nos referimos a las acciones, ordinales y cardinales, las diferentes secuencias, los indicios, y otros niveles como el gramatical donde se establecen los modos, la voz, etc. al estilo propuesto por los estructuralistas franceses sobre todo. Dentro de nuestro modelo eso se hace innecesario y quedaría para el especialista que desee profundizar en aspectos más rigurosos.

 

Otro cuidado que se debe tener es el establecer las correspondencias necesarias entre la Si y la Sf. De una justa comprensión de estos tres elementos (incluyendo los procesos) en su totalidad y todos los aspectos explicitados en secciones anteriores, resultará el éxito de una racional lectura literaria de la novela. Nuestra recomendación última es utilizar el análisis detallado de los aspectos, sin perder de vista la totalidad de la novela y llegar a ella a través del análisis y de las generalizaciones: inducción y deducción para concluir en la síntesis del método dialéctico.

 

Por último, el lector después de realizar ese recorrido sobre la novela, esa lectura pausada, estará en condición de estudiar, buscar los contextos histórico-culturales que posibilitaron la creación de la novela con el fin de interpretarla y si lo desea valorarla.

 



1 Rulfo, Juan, Pedro Páramo, p. 7.

1 García Márquez, Gabriel. Cien años de soledad, p71. (Inicio de la novela)

2 Gagini, Carlos. El árbol enfermo, p, 15.

 

 

1 Chase, Alfonso. Los juegos furtivos, p. 13.

1 Naranjo Coto, Carmen. Sobrepunto, p. 7.

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